El ultimo gran mago
Lejos de captar todo el brillo del mito, se queda en la mera anécdota romántica y pasteurizada ""para todo público"".
Lejos de captar todo el brillo del mito, se queda en la mera anécdota romántica y pasteurizada ""para todo público"".
Su directora, Gillian Armstrong, construye un film con cierto tufillo a las novelas de Arlequín o Corin Tellado, que no está exento de interés para aquellas amas de casa gustosas de este tipo de historias; para el resto de los mortales, un folletín i