A caballo entre la rendición comercial y cierto aire crepuscular, Al límite es una aceptable cinta de acción, con un Mel Gibson en estado de gracia, que salva un guión previsible, eficaz, pero muy previsible...
Craig le transmite muchísimos matices al personaje, tantos como el nuevo enfoque requiere, y para mi gusto -lo siento chicas- lo hace infinitamente mejor que Brosnan, cuyo mayor mérito fue poner cara de palo amargado durante todo el metraje.