LEO & LOU.COMO UN CUENTO CON FINAL FELIZ
DEL CIELO AL INFIERNO.UN CONSTANTE DESPROPÓSITO. \nCuando un poderoso empresario musical es víctima de una extorsión, se ve obligado a luchar por su familia y su legado mientras afronta un dilema ético vital. \nUn tremendo despropósito. Un quiero y no puedo a cada minuto que pasa. \n \n
Retrato coral político militar es lo que nos presenta “Una Casa llena de Dinamita”, donde se respira mucha tensión ante la inminente responsabilidad tomar una decisión que pueden cambiar el curso del planeta
Cargada de mensajes antisistema, la migración y los flagelos de una sociedad herida tiene “Una batalla tras otra”, que cuenta un reparto sólido que tiene aroma a nominaciones al Oscar
En el film “Bugonia”, dos jóvenes secuestran a la poderosa presidenta de una gran compañía, convencidos de que se trata en realidad de una extraterrestre decidida a destruir el planeta Tierra.
Una patochada que no se sostiene por más que el personaje se desgañite en gesticular, y que el director, a la sazón también guionista, intente hacer algo gracioso sin caer en la chabacanería más espantosa.
A los personajes que salen esporádicamente hablando de sus vivencias, los vamos conociendo poco a poco, hasta completar un conjunto de personas (andaluces, gitanos, rusos, hindúes, portugueses, subsaharianos, marroquíes, etc.) que se comportan como una gran familia.
Se queda lejos de lo mejor de la filmografía anterior de Chomet, sobre todo de su obra maestra El ilusionista.
El mérito del filme es de la directora —el final es maravilloso—, que critica la falta de personal y los recortes en sanidad; pero también tiene mucho que ver en el excelente resultado el trabajo de la actriz protagonista, que, increíblemente, no es una enfermera.
La historia tiene mucho de comedia romántica, de musical y sobre todo de humor, mucho humor. No obstante, el guion posee un trasfondo dramático.
La performance de Myriem Akheddiou, es tan potente que deja pocas cosas más en el tintero.
Los singulares personajes antisistema, que parecen extraídos de una película de Tod Browning, avanzan hacia el sur al compás de una música envolvente y machacona.
El director se las ingenia a base de recursos cinematográficos y sonidos de los animales, sin palabras, para llevar a buen término la trama.
La conocida metáfora del elefante en la habitación, que todos ven, pero que nadie es capaz de nombrarlo —el alcoholismo— describe muy bien lo que pasa en la gran pantalla.
Película de cine negro, que sigue todas las características del noir hindú, es decir, a los argumentos y estilemas propios del género se le añaden un realismo sucio, en un entorno de miseria, analfabetismo, corrupción y brutalidad policial —la realizadora no esconde nada.
La cinta no termina de arrancar del todo porque Julie tampoco lo hace. Permanece callada ante las insinuaciones y sospechas que recaen sobre su antiguo instructor mientras asistimos a interminables sesiones de entrenamiento, que ocupan el noventa por cien del metraje de esta insulsa película.
Una vuelta de tuerca al tema de los narcos con una trama que sorprende por su originalidad.
Película interesante desde el punto de vista de la estructura cuando comienza con un drama de denuncia social y termina como un thriller en toda regla.
Glen Powell logra su mejor trabajo con “Cómplices del engaño(Hit Man)”, un entretenido film que mezcla hábilmente la comedia y el cine de suspenso de gran forma en una historia bien escrita basada en hechos reales
Perturbadora de principio a fin es este thriller donde dos parejas se conocen de vacaciones en Italia con la promesa de visitarse posteriormente, hecho que cambiara sus vidas.