Lady in the water en pocas palabras, es un cuento a lo Tim Burton con grandes dosis de esperanza y buenas intenciones a lo Frank Capra. A pesar de que el marketing que rodea a la pelĂcula vende el film como de terror, el nuevo Shyamalan es un cuento en toda regla, un cuento para adultos que quieren ser niños de nuevo y que encuentran una oportunidad con una hechizante Bryce Dallas Howard. Paul Giamatti, un actor de lujo tras unos cuantos papeles memorables en Entre copas, Cinderella man o American Splendor, es el desencantado y humilde protagonista que actĂşa de forma incrĂ©dula pero que luego se convierte en uno de los luchadores más incansables por “la causa”.
Con inevitables referencias a la guerra de Irak, el film de Shyamalan es el menos Shyamalan de su carrera (a falta de ver El protegido). Lo bueno/malo de los directores es que tienen señas de identidad o tics argumentales que suelen repetir a lo largo de su filmografĂa, y en este caso resulta agradable que casi todo lo que temes a lo largo de la pelĂcula (las tĂpicas preguntas de si estará muerto, si habrá habido un salto en el tiempo, etc…) no se cumple: “lo que ves es lo que es”. Además existe una feroz crĂtica hacia los crĂticos de cine, a los que retrata como destructivos pesimistas a los que les persiguen sus prejuicios.
Ya es imprescindible, despuĂ©s de El bosque, hablar de James Newton Howard cuando trabaja con Ă©ste director. Cada vez le doy más vueltas y creo que, a pesar de que Descubriendo Nunca Jamás es una partitura fabulosa, el trabajo de Howard debiĂł ganar la estatuilla. Sin duda es su mejor trabajo, pero con Lady in water parece que quiere recuperar o aprovechar ese magistral derroche creativo para este film. Obviamente no “se alcanza”, pero consigue emocionar. Cabe señalar el momento que creo más emotivo de la pelĂcula que en el disco es titulado como The Healing. Tomad nota.
Para que os hagáis una idea de por dónde va el director, os reproduzco la frase que aparece al final del rodillo de créditos finales: “Para mis hijas. Os contaré esta historia una vez más. Pero después iros a la cama.” Un cuento delicioso con muy pocos “peros”.