El conflicto de los diamantes en Ăfrica darĂa para varias pelĂculas, libros, revistas y demĂĄs panfletos, el como una piedrecita casi insignificante genera odios, envidias, y un gran reguero de sangre (como el tĂtulo indica), darĂa para plantearse seriamente aquello de âUn diamante es para siempreâ y uno, con el corazĂłn sobrecogido por la historia, intenta desmitificar ese mito, puesto que las familias acaban destrozadas (hablo de la cinta), las guerrillas hacen su agosto liquidando a diestro y siniestro al personal, y, los 4 aprovechados de turno, intentan llenarse los bolsillos.
Di Caprio, (Ășltimamente le estoy cogiendo el gustillo a verle en pantalla), Djimon Hounsou, al que tuve el gusto de descubrir en âEn AmĂ©ricaâ, y Jennifer Connelly (incluso sin maquillar apenas, luce excelente en pantalla), forman el reparto de la cinta, a Di Caprio, le vemos en su lĂnea, mĂĄs que correcto, Djimon Hounsou excelente, sabiendo aportar a su personaje todo el dramatismo que merece, asi como Jennifer Connelly brillante en sus apariciones.
La pelĂcula mantiene su ritmo de principio a fin, y en ningĂșn momento dejan de ocurrir cosas, el problema tal vez sea que se abren tantas tramas a la vez, que es complicado cerrarlas de una a una del tirĂłn, a destacar sin duda los sensacionales efectos especiales (esas explosiones y llamaradas) y un guiĂłn sĂłlido y bien construido, aunque, ya digo, tanta trama independiente hace que la pelĂcula sea en algunos momentos un pelin sosa.
En fin, otra manera de ver el conflicto de los diamantes y de hacernos cargo de lo que ocurre hasta que esa bendita piedra blanca aparece en nuestras manos.