Freddy: No tengo palabras para expresar lo mucho que me gusta este hombre. Y no crean que lo mÃo es mitomanÃa a secas, es que Johnny Depp es uno de los mejores actores hoy dÃa, y es de los únicos que puede sacar adelante con la gorra una pelÃcula que a priori podrÃa parecer vulgar. Si, es un poco Lord Byron, pero muestra muy bien, y no es el primero ni el último que lo hace, la caÃda desde lo alto de un verdadero genio de la poesÃa que lo ha sido todo para las mujeres (y los hombres). Pero su vuelta de tuerca es muy apetitosa, la verdad. The Libertine tiene diálogos de esos que hacen vibrar porque más que interpretados están recitados con intensidad. Y además, engancha enseguida con un principio (y un final) que implica directamente al espectador. Después de esta performance, osea, estoy deseando volver a ver, ya que me pongo, lo mejor del pirata Jack Sparrow. Por cierto, ella, aunque poco agraciada, es un amor.
Jason:Discrepo totalmente. No podemos dejarnos llevar por nuestras pasiones personales a la hora de analizar The libertine. Depp es uno de los mejores actores y con los registros más amplios que se mueven hoy en dÃa por las pantallas cinematográficas. Sin embargo, y aunque duela decirlo, en The Libertine su talento queda maquillado y desperdiciado en manos de un personaje insoportable cual Marqués de Sade en horas bajas. Y, hablando de Sade, Quills sà que era una pelÃcula en la que el actor, Geoffrey Rush, se convertÃa en el absoluto protagonista. En aquella ocasión, a pesar de la temática simplona, el resultado era aceptable. No se puede decir lo mismo de The libertine. AquÃ, ni siquiera Depp puede hacer algo por sacar adelante una pelÃcula condenada al fracaso desde el primer minuto de metraje, en el que promete cosa que nunca llega a cumplir. Por suerte, claro.