Siempre me ha intrigado mucho un asunto. La pelĂcula original de La pantera rosa data de los 60, y en ella ya se trataba como un diamante a la pantera rosa. Y yo pregunto, Âżque relaciĂłn tuvo el diamante con el dibujo animado? Desde luego, el nombre, y tengo que darle las gracias al creador de dicha serie, por imágenes tan graciosas como la pantera despuĂ©s de haberse metido en la lavadora y parecer una pompa gigante rosa. QuĂ© bueno.
La pelĂcula trata sobre un diamante denominado “La pantera rosa”, evidentemente porque es ese color. Durante la celebraciĂłn de la victoria futbolĂstica francesa sobre China (gran potencia mundial de tenis de mesa), el entrenador y poseedor de semejante pedrusco es asesinado y el mismo, robado. Por motivos que no vienen al caso, la bĂşsqueda del asesino y de la joya es encargada al investigador más tonto y torpe de todo ParĂs, el Inspector Clouseau.
Tiene las gracias justas y el toque de sobriedad necesario para que una pelĂcula no de vergĂĽenza ajena. TemĂa yo encontrarme con una retaila de chistes facilones, sin mucha gracia, que me hicieran querer estar en otra parte. Pero no, grata sorpresa me llevĂ© al ver que las bromas eran más o menos ingeniosas y que todo seguĂa un guiĂłn lĂłgico, salpicado de las incompetencias del simpático inspector. Y, claro, si tienes al lado a RenĂł, la cosa tiene visos de pelĂcula bastante buena. Y es que este actor es increible. Hace una comedia en la que no sonrĂe en ningĂşn momento. Y mira que tiene momentos para la sonrisa, pero nada. A destacar, el baile que se pega tapizado (buenĂsimo) y las clases de acento de Clouseae, que son algo excesivas, pero tienen su punto.
Resumiendo, para echarse una risas con una comedia de buen nivel. O aunque sólo sea para ver el cuerpo escándalo de la Beyoncé.