Roddy Piper es Sam Hell en esta comedia postapocalíptica en la que los mutantes, unos hombres rana que no termino de entender como se llaman, (la copia de veía muy bien, pero el audio apestaba), son la principal amenaza del hombre.
El caso es que los primeros quince minutos son antología de la comedia y los primeros planos del prota son geniales, es una especie de Plissken el serpiente pero en cobarde y gordo.
Hell es el único hombre de la tierra que no ha quedado estéril y la principal esperanza de la humanidad.
Claro, las mujeres se destapan y le quieren agarrar, pero lleva una coraza en sus partes que puede volar en mil pedazos que le reserva para mujeres fértiles güays. Lo que empieza siendo un descojones termina saliéndose de madre y rozando el “Landismo”pero que esperabas, ¿Hamlet?
De la mitad en adelante roza lo insoportable y las risas se van olvidando. Dolorosamente mala.