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🎬 El capitan blood

El capitan blood

31 de agosto de 2007
Opinion
👍 Lo mejor
Sus intérpretes, con Flynn a la cabeza.
👎 Lo peor
Pues que mejor no verla ahora si se vió de niño o joven, hace ya muchos, muchos años.

Criticas (1)

31 de agosto de 2007
Critica

Suele decirse que el cine de piratas tiene en ésta película su mejor exponente, el modelo ideal que ha inspirado y podrá inspirar para siempre cuando de perfilar y construir un héroe-antihéroe se trata. Ese es el punto que más me llama la atención de “El capitán Blood”, una deliciosa narración en torno a la aventura entendida como una evolución dentro de un proceso vital.

Las grandes cualidades de esta película son todas aquellas que tendrá una buena película de aventuras: diálogos punzantes e ingeniosos, personajes antagónicos y construidos con la eficacia y la complejidad justas, ritmo fluido, rápido y al servicio de la intensidad propia de las distintas fases. Con un buen guión, alcanzar el resultado óptimo es la mar de fácil; héroe, heroína, el malo, los amigos del héroe, los enemigos, el poderoso bonachón, etc. Una gran cantidad de personajes, construidos con sencillez y sin pretensiones vanas que terminen por estropear el conjunto, algo muy típico de producciones más modernas, que intentan fabricar personajes complejos y lo que sale es un churro pálido, insustancial e inexpresivo, como en el caso de “Alatriste“.

Aquí no, aquí aparecen muchos personajes y muchas piezas (elementos patrióticos y políticos, inclusive) que cumplen un papel en la historia, estructurados de tal manera que el espectador reconoce a cada cual en su función, formando un todo muy bien desarrollado. Para hacer una gran película necesitas que los elementos que vayan a formar parte de la misma sean los justos y necesarios, que no sobre ni falte nada: todos, en el transcurso y al final de la historia, han ido configurando el destino y suerte del personaje central alrededor del cual se organiza la narración.

Por encima de todo, más que “cine de piratas”, “aventura” , “acción”, etc, la película de Michael Curtiz es la historia de un hombre, una historia no carente de intimidades, contradicciones y secretos. El rebelde personificado por Errol Flyn – arquetipo de ideales románticos como la libertad, el sentimiento apátrida, el servicio a los que han sido excluidos por un determinado orden político -, que vivió un pasado de aventuras militares, del cual reniega, se ve involucrado en una odisea para salvar a los oprimidos que desembocará en la creación del modo de vida pirata, que busca la libertad y convivencia comunitaria, pero que al final se descubre como un acto de rencor y venganza contra el sufrimiento y la injusticia generados por el orden establecido. Pero el héroe tiene conciencia y sabe de las vidas humanas que ha costado su empresa, conciencia avivada por el personaje femenino, que aquí es algo más que un cliché y cumple con la significación oportuna: el reproche ante la vida inmoral y desarraigada del héroe, contribuyendo a la redención del mismo.

Toda película de aventuras debe tener un núcleo de humanidad, un proceso en el que el héroe triunfa y se equivoca, y vuelve al origen. Y en esa historia todos los personajes que rodean al protagonista deben cumplir una función, para obtener ese todo significativo, lúdico, pero también metafórico, para que el héroe-antihéroe sea un reflejo de nuestras vidas, de lo que nuestras vidas son o dejan de ser. Y así, “El capitán Blood” es una notable película de aventuras y un modelo a imitar.