Me ha gustado especialmente el punto de vista por el que optado Ben para contar esta historia. La tensión se mantiene y no se pierde el hilo argumental en ningún momento.

Ben pone al frente de la película a su adorable hermano Casey Affleck (Supone su primer protagonista y hay que decir que soporta el peso del film de forma más que loable) que interpreta a un detective privado que junto con su esposa regentan su propio negocio de detectives privados. Su rutina se ve alterada cuando la familia de una niña desaparecida contratan sus servicios al sospechar que la policía no está arrojando toda la luz que debiera al caso de la desaparición.
El protagonista se verá envuelto en un juego de mentiras y oportunistas, viendose finalmente comprometido e indeciso entre lo que "es correcto" y lo que "es conveniente".
Film recomendable y a mi parecer rentable para Ben. Ya veremos hasta donde consigue llegar. Imagino que la elección de la historia viene precedida por el éxito que cosechó Mystic River, esperando tal vez que en esta ocasión este hecho se repita.