A mi no me suelen gustar estas películas, de hecho es que me niego a verlas, pero me vi obligada a su visionado porque me acompañaba un amante de los bodrios de risa.
Lo cierto es que no fue demasiado desagradable. Evidentemente se trata de una parodia de la mítica "300" de Zack Snyder y mal que me pese tengo que reconocer que tiene unos muy buenos golpes de humor.
Si quieres pasar una tarde chorra, bájatela y la ves pero no vale la pena pagar por ver este mongolismo de film. Por lo demás no hay nada que destacar.