Como cada verano tenemos que inaugurar la taquilla de acción con los clásicos. De este modo es imperdonable saltarse la cita con el maestro de las escenas de acción Michael Bay que continua con la apuesta ganadora de Transformers y su peculiar receta de acción a raudales, humor y Megan Fox.
Hace ya 2 años que la taquilla reventó y catapultó a sus protagonistas al estrellato más rutilante. En todo este tiempo los autobots han trabajado con el gobierno para destruir la amenaza alienígena en forma de Decepticons que atacan la tierra de forma continua en un intento desesperado por recuperar a su líder Megatron y acabar con la tierra. Mientras el jovencito Sam (Shia LaBoeuf) es ahora casi un universitario y se prepara para afrontar una etapa que promete ser más tranquila en el campus lejos de su familia e incluso de su indiscreto Camaro, BumbleBee para los amigos. Pero Optimus Prime tiene otros planes para el muchacho.
Dos horas y media dura este mastodóntico producto comercial. Dos horas aproximadamente dedicadas en exclusiva a diversas peleas diseñadas por ordenador algo barrocas y recargadas y en ocasiones tan rococos que es imposible seguirlas. El resto de tiempo se reparte entre chistes más o menos elaborados y planos a cámara lenta de Megan Fox.
El resultado es una película visualmente impactante, parsimoniosamente digital y algo cargante por una excesiva duración que está destinada a reventar las taquillas y afianzar aún más el poderío de su director.
Un Must See para los fans de Bay y sobre todo para los más pequeños.