En mi opinión está beneficiada por el maravilloso technicolor de la época (primera película rodada en color por Ford), y por los buenos sentimientos que destila.
Por lo demás yo no la considero de las más bonitas de Ford., pero está bastante bien, y Claudette Colbert está magnífica.
El sentido épico de la historia, inmersa en un periodo vital de la historia de Los Estados Unidos de Norteamérica, está plasmada de forma sencilla, no en vano los acontecimientos los realizan gentes sencillas que tan solo quieren vivir tranquilos y felices, formando una familia y cultivando y dando vida a unas maravillosas pero duras tierras, que les proporcionará, si Dios así lo quiere, el sustento y calidad de vida posteriores.
Un film muy estimable, incomprendido un tanto en la época en la que se estrenó, pero que vista hoy en día, claramente ha ganado con el tiempo pues habla con claridad de lo que supone para las sencillas gentes un antes y después de una cruenta guerra.