Si quieren saber lo que es la química en pantalla, esta película es esencial.
Si quieren saber lo que es la química en pantalla, esta película es esencial.
Hablar de El halcón y la flecha es hablar de una de las mejores parejas que haya visto el cine, y más específicamente el cine de aventuras: Burt Lancaster y Nick Cravat. Amigos desde muy jóvenes, Lancaster y Cravat comenzaron su carrera como trapecistas y acróbatas, y en la gran pantalla maravillaron al mundo con sus números acrobáticos y su perfecta compenetración. En el género de aventuras diern lo mejor de sí mismos, dándonos dos grandes films: El halcón y la flecha y El temible burlón. En las dos cintas Cravat se caracterizó por interpretar al sosias del personaje de Lancaster, siendo siempre mudo. La razón para ello fue su cerrado acento de Brooklyn, que habría quedado fuera de lugar en las susodichas películas históricas.
La carrera cinematográfica de Lancaster comenzó con una diana: Forajidos. Fue uno de los pocos casos en que un actor o actriz se hacía con la fama al primer intento. Desde entonces fue ascendiendo posiciones en Hollywood, a lo que contribuyeron films tan populares como El halcón y la flecha y El temible burlón, hasta llegar al papel que le consagró para la posteridad en De aquí a la eternidad.
El halcón y la flecha cuenta la historia de Dardo Bartoli, un formidable arquero y cazador que cuida de su hijo en las montañas en la Lombardía ocupada por las tropas de Federico Barbarroja. Abandonado por su ambiciosa esposa, quién corrió a los brazos del Conde Ulrich, apodado "El Halcón", representante en la zona del emperador germánico, Dardo ha enseñado a su hijo Rudi el valor de la independencia y la libertad, sin abrazar causa alguna. Para Dardo la vida es simple: caza en las montañas, derriba a los halcones del conde que amenazan a los pájaros del bosque, y de vez en cuando baja al pueblo para beber con los campesinos, visitar a su amigo de la infancia Piccolo o hacer el amor a alguna de sus muchas admiradoras. A pesar de la insistencia de notables del lugar como Papá Pietro, Dardo se niega a abrazar la causa de la liberación lombarda.
Todo cambiará cuando tras la enésima provocación de Dardo el Conde Ulrich se lleve a su hijo al castillo. Comenzará entonces una constante lucha de Dardo para recuperar a Rudi, lo que le irá involucrando cada vez más en el ansia de libertad lombarda. Tendrá tiempo también para trabar conocimiento con la sobrina de Ulrich, Anne, a quién secuestra para pedir un intercambio de rehenes. La bella Anne, a quien su tío quería casar con el arruinado aristócrata local el marqués Alessandro. Sin embargo, a pesar del desprecio inicial, Anne irá comprendiendo que la causa de Dardo es justa, y, como suele decir, el resto es historia.
Jacques Tourneur, el cineasta parisino que en los años 40 había rodado perlas del fantástico y la Serie B como La mujer pantera, Yo anduve con un zombie o El hombre leopardo, se convirtió en los 50 en un director para todo. Desde el género de aventuras y el terror hasta dramas, comedias o películas de intriga, Tourneur se mostró como un director todoterreno capaz de sobresalir en cualquier proyecto o género. Paradójicamente, un talento tan especial le acabó granjeándose una reputación de director eficiente y barato que le empujó cada vez más a rodar proyectos cada vez más alejados de la serie A hasta acabar su carrera en la televisión. Pero en 1950 Tourneur todavía se encontraba entre la élite de los directores de Hollywood, y dirigió con su buen hacer El halcón y la flecha, logrando un difícil equilibrio entre las secuencias de acción, los momentos dramáticos, el humor, las escenas de diálogo, etc. El ritmo de la cinta es ágil, sin decaer en ningún momento, y sabe sacar provecho de las condiciones atléticas del dúo Lancaster–Cravat, sobre los que, no vamos a negarlo, recae todo el peso del film. El resto de personajes, como el conde Ulrich o el voluble marqués, se limitan a cumplir su función en la historia. El personaje de Anne destaca como la heroína (aunque en principio forme parte de bando rival) de la película, sufriendo una notable evolución según avance la historia. Virginia Mayo, Anne en el film, se muestra como una gran actriz que sabe hacernos simpatizar con ella o desconfiar de sus intenciones. Y, por qué no decirlo, su talla 90 queda perfecta en esos ajustados vestidos históricos que lleva.
Aventuras en la Edad Media; tanto y tan poco es lo que encontrarán en El halcón y la flecha. Y si quieren saber lo que es la química en pantalla, esta película es esencial.