Consigue azorar al espectador, aunque quizás se eche en falta un mayor cromatismo en su apagada fotografía, fotografía que puede ser la necesaria para lograr transmitir la negritud de la violenta y terrorífica historia, plagada de monstruos de aquí.
Con un argumento más propio de una película de serie B el cambio de estilo de Expediente X 2: Creer es la Clave es injustificadamente incoherente.
Sydney Lumet, vuelve con un thriller familiar, de excelente factura y brillante interpretación de Philip Seymour Hoffman, sobre la ambición y miseria humana.
Toda la esencia de las películas del arqueólogo más famoso fusionada con elementos del cine de hoy, que gustará y decepcionará por igual a su multitud de seguidores. \n