Expiación es una película interesante que remueve a la sensibilidad pero que sobretodo lleva a la reflexión sobre el arte y sobre una forma de contar historias que está ya agotada. Metaliteratura expiatoria.
Aunque acabe de empezar el año me atrevo a presagiar que va a ser de las peores cintas que nos esperan con una calidad que casi no llega a la de telefilm de media tarde.