Un mediocre blockbuster que para mi, ha recibido demasiadas buenas críticas para lo que realmente es: una película de aventuras sin apenas personalidad (viniendo de un director tan director) que busca el entretenimiento y poco más.
Craig le transmite muchísimos matices al personaje, tantos como el nuevo enfoque requiere, y para mi gusto -lo siento chicas- lo hace infinitamente mejor que Brosnan, cuyo mayor mérito fue poner cara de palo amargado durante todo el metraje.
Una película de mejor envoltorio que contenido. Aún así, comparada con otras de un género similar, la cinta de Michael Mann supera la media gracias a su estilo tan personal y reconocible.