El mérito del filme es de la directora —el final es maravilloso—, que critica la falta de personal y los recortes en sanidad; pero también tiene mucho que ver en el excelente resultado el trabajo de la actriz protagonista, que, increíblemente, no es una enfermera.
La performance de Myriem Akheddiou, es tan potente que deja pocas cosas más en el tintero.
Los singulares personajes antisistema, que parecen extraídos de una película de Tod Browning, avanzan hacia el sur al compás de una música envolvente y machacona.
La conocida metáfora del elefante en la habitación, que todos ven, pero que nadie es capaz de nombrarlo —el alcoholismo— describe muy bien lo que pasa en la gran pantalla.
La cinta no termina de arrancar del todo porque Julie tampoco lo hace. Permanece callada ante las insinuaciones y sospechas que recaen sobre su antiguo instructor mientras asistimos a interminables sesiones de entrenamiento, que ocupan el noventa por cien del metraje de esta insulsa película.
Que bello es ser padre
Un Napoleón a medias \n
El film del director Alexander Payne, reúne a tres imperfectos personajes dentro una estricta escuela en la semana navideña donde prácticamente son abandonados por sus familias y deben convivir en la soledad y la tolerancia mutua.
Hilarante, creativa y a veces escandalosa es “Pobres Criaturas”, un vendaval actoral que Emma Stone que se encamina a los Oscar con una entrega suprema en este rol de una criatura extraña que va en búsqueda de su emancipación