Red social cinematografica
8 de agosto de 2012
Opinion

Una auténtica obra de arte ambientada en el siglo XVIII, filmada utilizando sólo y exclusivamente la luz natural y la luz de las velas. Stanley Kubrick nos cuenta una historia triste, hermosa, melancólica, conmovedora y vengativa, que está basada en la irónica novela de William Thackeray y que explora las vanidades por alcanzar el poder y la gloria.

Cada plano es un lienzo de la época, gracias a una magistral fotografía de John Alcott que fue galardonada por un merecidísimo Oscar. También hay que destacar el maravilloso vestuario correctamente adecuado a la época, la magnífica dirección artística y la banda sonora adaptada por Leonard Rosenman, tres aspectos que también fueron premiados con el Oscar. Barry Lyndon es una obra realmente admirable, con una fascinante puesta en escena y con un ritmo narrativo bastante lento que no decae nunca. Otro de los aspectos más destacables del film fue el uso del zoom, sobre todo el zoom invertido y el zoom de retroceso.

Fue la película más infravalorada de Stanley Kubrick, supuso un decepcionante e inesperado fracaso de taquilla y público, pero que sin embargo posee escenas memorables, soberbiamente realizadas, como la pelea o el duelo entre Barry y su hijastro Lord Bullingdon.

👍 Lo mejor
Increíble arte pictórico en movimiento. Magistral recreación del clima visual de la época.
👎 Lo peor
Difícil encontrar algo negativo en esta obra maestra.

Criticas (1)

8 de agosto de 2012
Critica

Una auténtica obra de arte ambientada en el siglo XVIII, filmada utilizando sólo y exclusivamente la luz natural y la luz de las velas. Stanley Kubrick nos cuenta una historia triste, hermosa, melancólica, conmovedora y vengativa, que está basada en la irónica novela de William Thackeray y que explora las vanidades por alcanzar el poder y la gloria.

Cada plano es un lienzo de la época, gracias a una magistral fotografía de John Alcott que fue galardonada por un merecidísimo Oscar. También hay que destacar el maravilloso vestuario correctamente adecuado a la época, la magnífica dirección artística y la banda sonora adaptada por Leonard Rosenman, tres aspectos que también fueron premiados con el Oscar. Barry Lyndon es una obra realmente admirable, con una fascinante puesta en escena y con un ritmo narrativo bastante lento que no decae nunca. Otro de los aspectos más destacables del film fue el uso del zoom, sobre todo el zoom invertido y el zoom de retroceso.

Fue la película más infravalorada de Stanley Kubrick, supuso un decepcionante e inesperado fracaso de taquilla y público, pero que sin embargo posee escenas memorables, soberbiamente realizadas, como la pelea o el duelo entre Barry y su hijastro Lord Bullingdon.