La melancolía que rodea a todos los personajes consigue unificar los sentimientos y anécdotas en forma de producción con un notable gusto europeo y un idioma cinematográfico universal.
Hollywood se queda sin ideas y sigue con su costumbre insana de hacer remakes de producciones setenteras. Ahora es el momento de que el esquizofrénico Tony Scott rescate el Asalto al Tren Pelma 123 revisado pero con cierto olor a rancio.
De la mezcla de situaciones resulta un mejunje pegajoso, vulgar y grosero que consigue eclipsar la crítica que se esconde detrás del desparpajo del actor.
Una película que se queda colgada al poco de ejecutarse.
Anime sangriento de vampiros que acaba convirtiéndose en humo reseco.
Hay penes, hay culos, hay sexo explicito, y sobre todo unos gags divertidísimos. Da mucha risa, pero también da mucho miedo.
Comedia gamberra, más gamberra que comedia, con algún gag desternillante, que se queda a medio gas, más por falta de cohesión que por falta de ganas de provocar.
“”Harold and Maude es una simpática película con una historia de amor inusual entre un chico y una anciana que se conocen debido a su atracción morbosa por la muerte””
Dragon Ball: ¿Evolución o Involución?
UP: fantasía hecha realidad
Una historia que se adentra en la redención y el pecado es la que trata el experimentado guionista Ed Salomón que debuta en la dirección con este profundo drama.
Anne Fontaine que por estos días recrea la vida de “”Coco Chanel”” anteriormente dirigió este sensual drama donde una acomodada mujer arrienda el cuerpo de una prostituta con el objeto de que esta seduzca a su esposo infiel.
Poco previsible, instalada en un muy confortable status de saga familiar, esta entrega es la más ennegrecida, la más perturbada por la psicología de los personajes, pero es también la más impactante a nivel visual, y engancha como ninguna…
Un estreno que confluya con todos estos elementos es ya motivo de cierta expectación.
Una simple conversación capaz de crear una atmósfera de suspense en estado puro.
Desastre absoluto en un film que no se sostiene y en el que tenemos a un tom Hanks en uno de sus peores papeles. Lo de correr creo que le iba mejor en Forrest Gump.
¡Mi nombre es Potter, Harry Potter!
Bella, poética, divertida y evocadora, Az prijde kocour es una fábula costumbrista con una puesta en escena impecable.
Mantiene su interés mientras nos encontramos dentro del vagón, una vez que hemos salido a la superficie el tren del suspense se detiene de golpe y da lugar a un final catastrófico. Comercial, plana e inverosímil.
Con respecto a esta Segunda Temporada, solamente decir que es una extraordinaria continuación llena de suspenso e intriga a lo largo de trece impecables episodios. Altamente recomendable.