Su violencia no es exacerbada, gratuita, sino que la hay cuando se necesita, cuando la pide la historia. Esto es un punto a su favor. El resto, poca cosa, y mediocre.
Quizás, Carruth se halla ahora sentado en su trono en lo alto de una montaña, riéndose de todos nosotros, como si de un Andy Kaufman reencarnado en matemático se tratase.
Recreación intimista de la historia ya sabida, reformulada con mucho interés en no forzar la trama ni en aportar truculencias que en nada favorecen al tono crepuscular del film…
Cinematográficamente hablando Michael Moore no renuncia a convertirse en parte de la historia forzando algún buen número de situaciones para poner en entredicho cualquier tema que elija.
Se entremezclan las labores de buen periodismo de investigación con acertadas puyas a los blogs y blogeros, que tan necesarios se han hecho, al parecer, en el mundo de hoy, pero que también han hecho, están y seguirán haciendo, un daño irreparable.
El producto termina siendo verdaderamente insulso cuando quieren contarnos una historia de suspense que resulta previsible y carente de una significación oportuna.
Comienza muy interesante, se dan a conocer de forma amena los diversos personajes, pero finaliza de forma algo cargante.
Aconsejable para aquéllos que quieran disfrutar de una película con la sana intención de olvidar sus problemas y no comerse la cabeza. Quiere entretener y entretiene. Misión cumplida.
“La Roca” es hasta el momento, la mejor cinta de Michael Bay. Un entretenidísimo filme de acción que se encuentra sin dudas entre mis favoritas de siempre.
Buena película, cuyo libreto está escrito por nada menos que Lilliam Hellman, que ya se sabe cómo se las gastaba en temas tabú para la sociedad, sobre todo si, como solía ser el caso, tenía un evidente trasfondo sexual.
La sombra del poder se alimenta lentamente a lo largo de su metraje de una magia, de un amor apasionado en su búsqueda de la verdad, un ardiente espíritu periodístico que destruye la corriente de mediocridad instaurada por el sistema
Descabellada y predecible hasta la saciedad,cuenta a su favor con un guión que no da tregua, algo de humor negro y a un Samuel L. Jackson que sale victorioso de un nuevo descenso a los infiernos autoparódicos. Cumple con su objetivo de entretener.
Esta película es una dura demostración de cómo la felicidad no se encuentra en lo que poseemos, sino en lo que necesitamos, en nuestros sueños incumplidos.
La narración repite los pasos de otros ejemplos de la serie b independiente, el artista que decide enfrentarse a lo prohibido dentro de la ambición en un principio por su profesión, después quedando atrapado por la obsesión.
Copia bastarda de Matrix con estética videoclipera ultramoderna donde nada es creíble no voy a decir que en Matrix lo fuesen pero al menos la justificación era mas coherente.
Red de Mentiras nos cuenta una verdad incomoda para todo el mundo y además en un duelo de talento enfrenta a dos de los mejores actores de Hollywood hoy en día.
Una historia romántica, de unos seres atormentados, solitarios, que viven en constante lucha contra el medio y circunstancias vitales, una a través de los años, otro atravesando una difícil niñez, ya cercano a una incierta adolescencia.
Una historia nada fácil es la que presenta el inglés Michael Winterbottom acerca de un padre que debe lidiar con el crecimiento de sus dos hijas ante la repentina muerte de su madre. Un film intimista y complejo.
Ritchie esta de vuelta, al cine de hombres y de vuelta en el tiempo. Esperemos no se quede enfrascado ahí por siempre
ideal para verla con los “”peques”” de casa, aunque los mayores no esperéis gran cosa, puesto que es un poquito plomiza.