Un argumento algo esperpéntico, que aúna el romanticismo desaforado, con la inexorable ley del Destino, así como elementos puramente de intriga y suspense.
Visualmente es una belleza, Watchmen tiene más que ofrecer que bellos efectos lo dificil será descubrirlo.
“El Curioso Caso de Benjamin Button” dirigida por David Fincher, explora meticulosamente lo efímero de la condición humana con sus alegrías y tristezas a través de un personaje que vive desde la vejez a la niñez.
WATCHMEN es una adaptación que está bien escrita, pero es una historia muy poco cinética. El ritmo no es propio del cine. La historia es larga y demasiado densa para la gran pantalla. Los defectos de la película son los mejor del comic. Porque en un
Interesante western, con bastantes toques antropológicos y una estética algo almibarada, con abundantes escenas a cámara lenta pero sumamente atractiva para los ojos del espectador.
Vejez, amor, juventud, muerte, sentimientos, país, tiempo… vida. Todo está en Benjamin Button.
El filme no tuvo más que problemas por las secuencias donde Jane Rusell aparece demasiado escotada para que el código Hays lo permitiera. Visto hoy en día mantiene esa tensión sensual gracias a la (sobre) actuación insinuante de la actriz.
Es posible que THE READER se olvide rápido debido a sus características más visibles, pero debería revistarse para encontrar grandes virtudes que pasan desapercibidas por culpa de una serie de fallos de los que es completamente responsable.
Es un homenaje a las compañías de variedades que iban de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, tratando de sacar una sonrisa al esforzado y dolorido ciudadano, que no olvidemos, hacía poco había salido de la II Guerra Mundial.
Estamos ante un obra viusalmente impactante y argumentalmente compleja, alejada de los arquetipos films de superhéroes. Aquí los héroes son ambiguos, son humanos.
A pesar de ser larga pasa como un suspiro, los personajes que pululan durante todo el metraje son carismáticos, la acción está muy bien llevada a cabo, todo está muy bien realizado y cuidado, no obstante considero que es un film sobrevalorado.
Recomiendo esta película por tres motivos: el guión de Guillermo Arriaga, la fotografía del film y la evolución del personaje del asesino que realiza un viaje no sólo físico (también psicológico) muy interesante.
ni es cine, ni es terror, ni es nada de nada, simplemente violencia gratuita, maltrato a la mujer (por doquier), casquería en algunas dosis, y un ensañamiento que, disfrazado de trasfondo filosófico, religioso o como a él le salga de las narices llam
una de esas cintas que al terminar puede generar mal rollo, y es que en los tiempos en los que estamos, y tal y como son las noticias que nos llegan, uno se puede ver en una historia muy parecida a lo que vemos día tras día en las noticias
admitiendo el lenguaje cinematográfico y cierto “poso” que el comic deja que la película no puede conseguir ni en 100 años
The Reader, el silencio de la culpabilidad.
Un gran Clint Eastwood y una pobre película, algo tramposa, que te la ves venir de lejos.
Una road movie, enfocada mas a la acción de serie B que prometía ser infumable pero consigue sorprender y entretener mientras no nos pongamos demasiado puristas.
Una de las propuestas más hermosas, sinceras y, aunque resulte a primera vista extraño, innovadoras que se haya hecho el cine francés, últimamente estancado en un estilo y un contenido ya cansinos.
Esta es una de esas películas con giros de guión que tanto gustan a los aficionados al cine, ligeramente tramposa (eso sin duda es normal para estos tipos de films) y donde desde un principio nada es lo que parece.