Una preciosa historia para concienciar a los peques y a los no tan peques a cuidar la Tierra a y sí mismos (aunque quizá algunos de sus mensajes sean demasiado evidentes y reiterativos).
Otra historia sobre roedores trae El Valiente Despereaux pero con una distintiva estética y ritmo que la hacer caminar en paralelo a sus competidoras en la búsqueda de encantar a la familia.
Desenfadada, con toques jocosos de humor y romanticismo otoñal entre los dos viejos pero todavía enamoradizos protagonistas.
“”Revolutionary road”” es una prueba más de que el llamado sueño americano es puro humo.
Lo que sale en la peli es ciencia ficción. Toda la historia, argumento, desarrollo y, sobre todo su resolución, es fantasía pura, digna del espíritu de Walt Disney, o así, aunque más gamberreta.
El documental se divide en episodios, cuyos títulos son presentados por unas amenazantes mascotas de McDonalds, que han cambiado su atractiva forma de seducir a los niños por una expresión casi diabólica
Kirk Douglas se rodeó de verdaderos especialistas, pero sobre todo consiguió poner al frente del proyecto a John Sturges –un director siempre en alza- para asegurarse una película entretenida y con creciente suspense hasta el final.
Correcta, impecable a nivel formal, adolece del elemento que es connatural al mejor cine de suspense, esto es, el suspense. Ahí es donde Singer pone todo lo que sabe y factura un producto limpio, ameno y admirable.
El film tiene buenas escenas de acción, aunque estas no abunden, hecho que lastra un poquillo las posibilidades que tenía la cinta.
Con estimables intérpretes secundarios en aquella época, con Charles Bronson de protagonista, algo inusitado hasta entonces.
Una película más bien anecdótica con una fotografía brillante.
Con esta especie de Perdida en Versalles, Sofia Coppola desafía los cánones del drama histórico. Y el empacho sensorial funciona de maravilla.
Desilusión a gritos y llantos.
Una relación amorosa entre una mujer y un adolescente, que roza el escándalo en la Alemania post guerra, presenta este excelente film que es un honesto homenaje al séptimo arte. De lo mejor.
Imprescindible en muchos sentidos, Camino no es únicamente un arrebato contra los fanatismos de la fe, que hay muchos y se consienten y hasta se jalean, sino un bello manifiesto a favor de la vida, que eso es al fin y al cabo por lo que lucha la niña
Parece un combate a muerte en Bangkok, pero es un matrimonio al que la rutina y el aburrimiento y el desencanto ha cercado y lucha (a su manera) por salir a flote y encontrar París en la almohada.
Es una película de superación, y de amistad, y ante todo muy dura, y me gustaría hablar de su final, pero no me gusta destripar nada. Lo mejor, por supuesto, que lo descubráis vosotros mismos.
Buena banda sonora, vestuario y unos decorados que representan fielmente la época que se narra confluyen en su totalidad en un filme sorprendente que provoca reacciones siendo superior a común explotación aunque no por ello esta exento de la materia
El final, el duelo entre el protagonista y el samurai contrario, espectacular en su contención y duración.
Parece mentira que Ron Howard, un director bastante mediocre haya dirigido una película tan vibrante y fascinante como ésta.