Expediente X: creer (que continuará) es la clave.
Se toma en ocasiones demasiado en serio a sí misma mientras que la locura que albergan sus fotogramas invitan al disfrute desprejuiciado y sin complejos.
Este trabajo cinematográfico es inconmensurable desde el punto de vista de puro cine. Pura adrenalina, narrada con brío, entusiasmo, un sentido del ritmo prodigioso, y unas interpretaciones excelentes (Flynn, De Havilland, Kennedy, Quinn….).
Cuando Rob Cohen deje de hacer películas, todos seremos un poquito más felices.
Las perspectivas eran supremas y no me ha defraudado: estamos ante una gran película, a la que me es imposible encontrarle un resquicio por el que pueda decir que me falla. Pero hay un elemento que la hace grandiosa: el Joker de Heath Ledger.
Con una dosis justa de gore y un poco de encanto adolescente explota la aparición de sus actores guapos pero pocos talentosos y un ente maléfico vegetal.
La película recurre a lo sórdido con ínfulas de penetración filosófica y psicológica para dar vueltas sobre sí misma en un plano puramente efectista y anecdótico, sin verdadera capacidad para diseccionar o desplegar la humanidad de los personajes.
La peli es muy aburrida. No tiene rigor, no solo histórico, eso por descontado, sino de simple lógica argumental. Diálogos baldíos, interpretaciones de saldo, salvo la divertida composición de nuestro orondo Ricardo Palacios.
Una historia como ésta, y dentro de esta precisa película (de tono independiente, extravagante…) tendría que haber acabado de todas las formas menos de una tan conservadora y amoral como la que se nos presenta. En conjunto me ha parecido un film di
Grandes escenas cómicas que nos hacen recordar en todo momento a la serie dejando lugar, también, para la nostalgia.Es exactamente lo que uno se espera.
Paranoid Park es para mí una joya inmensamente lograda, un argumento destrozado por un ingenioso creador que se fija más en la forma que en el verdadero contenido, pese a tratarse de una clarísima reflexión sobre la adolescencia y todos sus ámbitos.
Hace que acabes con una buena sensación, desahogado por algo concluido con buenos resultados.
Es su sentido del humor a la hora de abordar ese conjunto de relaciones insanas, en definitiva, lo que le otorga una dimensionalidad humana que a duras penas revitaliza la esquemática exposición de estereotipos.
Toda la esencia de las películas del arqueólogo más famoso fusionada con elementos del cine de hoy, que gustará y decepcionará por igual a su multitud de seguidores.
El acierto de no creérselo.
Decente, aunque sobrevalorada película de aventuras fantásticas, digna sucesora de la primera entrega, pero es tan espectacular como vacía.
Patético film sobre la justicia, la venganza y la violencia gratuita, que nos hace retroceder al peor cine de género de los años setenta, haciendo buenas, las películas del gran Charles Bronson.
Sydney Lumet, vuelve con un thriller familiar, de excelente factura y brillante interpretación de Philip Seymour Hoffman, sobre la ambición y miseria humana.
El Templo Maldito, es otra muesca más de un cine de entretenimiento de calidad, del que beben muchos directores de hoy en día, y que debería ser siempre una referencia del cine veraniego.
Bonita historia que deja al periodismo y al periodismo-espectáculo al descubierto. Buenas interpretaciones de Harnett y Jackson, además de una adorable Morris.