Buena película, muy bien dirigida por el maestro George Stevens, autor de un buen número de estupendos trabajos, que sirvió para encumbrar a la gran Barbara Stanwyck, una actriz de rompe y rasga.
¿Por qué esta gran película no tiene el reconocimiento que se merece en la ceremonia de los Oscar? Ésta es otra injusticia que tendría que solucionar Sweeney Todd
La película es tremendamente emocionante. Una emotividad nacida del grandioso espectáculo que se está contemplando y que es potenciada por la excelente banda sonora. Pocas veces en un cine se pueden experimentar sensaciones tan intensas.
Si no eres un fan de su novela gráfica es posible que poco te interese el guiñapo que aparece en la pantalla.
Un sólido guión, una buena interpretación de Ray Milland y el buen hacer de Roger Corman, hacen de esta película un ENTRETENIMIENTO en mayúsculas.
Con un gran reparto, una gran dirección y un guión excelente es sin duda uno de los mejores films de 2007, que nos muestra una nueva visión sobre las mafias y como un actor, Viggo Mortensen, se consagra entre los grandes.
Conan el bárbaro era y es una gran película de aventuras, que dio a conocer al gran público el género de espada y brujería, bastante popular a lo largo de los 80 pero que parece desterrado de las carteleras para siempre.
Filme que hereda directamente la técnica utilizada en The Cube, es decir se desarrolla en solo un par de espacios donde somos testigos de las tormentosas relaciones de un pequeño grupo de personajes con algún que otro extra.
El “”Renacer”” de Ridley Scott, nos llega con un film absorbente y nos muestra con una ambientación clásica, una gran historia de policias y gangsters al más puro estilo americano.
Una película realmente bella, amigos. Si no sienten nada contemplando las andanzas del cabo Allison, es que están muertos.
Es una buena película pero no es la joya que nos han estado vendiendo. Está totalmente dominada por el personaje interpretado magistralmente por Javier Bardem. Sin él, la película pierde bastante.
“Cloverfield” es una película de puro entretenimiento sobre algo monstruoso que se carga la ciudad de Nueva York y, vista así, funciona. No es una joya, pero funciona.
Una batalla de hora y tres cuartos, plagada de robustos muchachos en calzones, paisajes y colorines imposibles y cantidad de cámara lenta para que el espectador se pueda recrear en los planos que se curra el señor director.
Recomendable peli, frenética a ratos, de tiros y personajes al límite, mejor cuanto más se desmadra, pero que se desmorona con un final tan malo como innecesario.
Hombres sin rostro (la escasa iluminación induce tal efecto), solo maquinaria de trabajo, perfiles que se hacen uno con el monstruo que excava la tierra en busca de negra sangre. En medio del infierno, el falso profeta y el perdedor vengativo. Alegor
Cae en el más profundo error que un director podría haber cometido: el de convertir una historia con peso dramático y cierto sarcasmo en una infantil, ñoña y literalmente increíble ¿metáfora? sobre la esperanza.
Space Cowboys es la “”space opera”” particular de Eastwood, y un homenaje no sólo a los más veteranos trabajadores de Hollywood, sino a cualquier persona que se resista a jubilarse o a ser aparcado en un rincón sólo por tener más de 60 años.
Una suerte de western moderno, una revisitación en clave de homenaje al genéro con un fuerte poso melancólico y grandes guiños al cine de Sam Peckinpah.
Una película a la que hacen un flaco favor las exageradas críticas positivas que ha recibido, ya que lo que prometen como excepcional obra maestra deja frío al espectador. La película es buena, sí, pero exageran quienes comparan a Bardem con Lecter.
“Murder, My Sweet”, nuevo misterio para Philip Marlowe y gran éxito para la RKO, fue considerada por la Nouvelle Vague como el prototipo de película de cine negro.