Interesante película co-producida por Suecia y Dinamarca, realizada de forma más bien áspera y rudimentaria en el aspecto técnico (rodada en 16 mm), pero honesta y creíble al cien por cien.
El desarrollo abusa demasiado del humor sin terminar de decidirse hacia el horror puro o el humorístico quedando a medias en ambos sentidos.
Es una chorrada de película, pero al menos te ríes.
Cuando entra en materia no termina de encontrar el camino de la angustia, parece que se le podría haber sacado mucho más jugo al guión pues deja un vació en el espectador.
El experimento se salda de forma irregular, algunos efectos son realmente conseguidos, con un buen ritmo que sirve para entretener sin grandes alardes, por otro lado prácticamente la historia es nula en todos los aspectos.
Película de acción totalmente ahogada por los estereotipos, un guión plano como un folio, carente de inspiración a la hora de resolver las situaciones o de plantear algo que iguale o supere lo visto en sus precedentes.
Muy buena película de Buster Keaton, incomprendida en su tiempo pues contenía, en clave de jocoso divertimento, elementos más bien serios o al menos que no deben tomarse a broma.
Una de las películas más interesantes de la temporada, por su realización, por sus interpretaciones, por la riqueza de sus matices, por liberarse de discursos éticos y morales previsibles. Aunque no redonda.
Schnabel consigue crear una película luminosa, sincera, esperanzadora y por veces cáustica y con ciertas dosis de humor. Prescinde completamente de la lágrima fácil y consigue reflejar el tesón y la vitalidad de un hombre cuyo cuerpo está muerto.
La Escafandra y la Mariposa es una oda al tesón del ser humano, que es capaz de luchar contra la mayor de las adversidades y salir victorioso de ella sin más ayuda que la propia fuerza de voluntad y las ganas de vivir.
Pozos de ambición es una hiperrealista involución espiritual inversamente proporcional a la evolución social, de atmósfera kubrickiana, para total lucimiento de un Daniel Day-Lewis inconmensurable.
Desconcertante, extravagante, extraña a más no poder, deslavazada y lo que es peor…bastante tediosa película de corte, al menos presuntamente, fantástico.
Ya que está probado el éxito del carnet por puntos, deberían trasladar este concepto a otras áreas, como la del cine. Triste, triste, que una película así se lleve a cabo.
El mejor film del singular actor William S. Hart, que comenzó en el teatro representando nada menos que obras de Shakespeare. Ya con 44 años empezó a interpretar a cowboys en el cine y lo hizo bien por su manejo con el caballo.
El filme se encuentra muy relacionado con el género negro estadounidense, pero narrado al más puro estilo neorrealista europeo.
La de Shane Meadows es una película pequeña y triste en el fondo,pero contada con ritmo y colorido, especialmente en su primera mitad.
En un ejercicio de honestidad y coherencia, Stallone dirige con nervio y sencillez la última matanza de Rambo sin medias tintas.
Una película sencilla que usa elementos distractores para enredarla, hacerla más compleja y sobrevalorarla más de lo que realmente debería ser.
Jessica Alba, pingüinos y una historia a medio camino entre el cine de los hermanos Farrelly y Mentiroso compulsivo…
Son tantas las virtudes de ‘Sweeney Todd’ que el resultado es un espectacular musical que nos devuelve al Burton más salvaje desde los noventa.