Una película para los amantes de John Cusack y de las historias de Stephen King, que defraudará a los más ambiciosos y entusiastas del cine de terror, y que conformará a los cinéfilos menos exigentes.
Absorbente, contada a fuego lento, inteligente y bastante adulta, el debut como director de Tony Gilroy es, ante todo, muy correcta, aunque no llega al nivel que todos esperábamos.
Comparando esta película con el resto de propuestas, no queda por debajo, ya que la comedia no está en sus mejores momentos, así que puede llegar a defraudar a los cinéfilos y cinéfagos que esperen algo bueno…
Mi consejo: si disfrutaste de la primera es posible que repitas con esta. Si eres fan absoluto del peluquín de Cage, adelante, pasa sin llamar. Si quieres ver buen cine mira a ver que echan en la Sala 3, posiblemente sea mejor.
La gran campaña de marketing, con sus dos estupendos trailers, han logrado que el cine español vaya aumentando adeptos, aunque sea en películas de género (fantástico), y que “Rec” se haya convertido en una de las películas más taquilleras del año.
Una más, que es más de de lo mismo, y que, siguiendo en mi boicot al cine español en las salas, he hecho lo correcto dejándola para DVD.
Sustos, intriga y un hilo de suspense que se mantiene durante toda la película y cómo no ese punto de comedia irónica tan original que sólo King sabe dar a sus historias. Pocas pelis de terror consiguen tenerme en tensión hasta el final.
Al fin y al cabo, American Gangster viene a ser un espejo en el que se refleja la visión más turbia y distorsionada del tan cacareado sueño americano.
Cruda dramatización de la caída al infierno, donde involucra al espectador, haciendo que produzca estragos en los estómagos más fuertes, donde los exprime a la vez que caemos con los personajes.
I Cento Passi es casi un panfleto político y una declaración de intenciones mezclado con una realidad de la cultura italiana contra la que aún en nuestros días pretenden luchar.
Un estudio de las costumbres de la clase alta neoyorkina que sirve a los directores para diseccionar una familia donde las madres no trabajadoras son incapaces de sacar tiempo para un hijo que crece en brazos de las niñeras.
Un intenso thriller sin recurrir a espectaculares movimientos de cámara ni a efectos especiales. Muy terrenal, muy creíble, muy realista.
Cuando Kurosawa dejó el Sake y se pasó al Bourbon.
El mismo Chaplin dijo que le gustaría ser recordado por esta película, fue su niña mimada, por encima de cintas posiblemente mejores y más revolucionarias como “Tiempos modernos” o más emocionales como “Candilejas”.
Una película dramática, de las que de vez en cuando toca ver… y con la que al final te queda un regusto amargo, del tipo: ¿por qué leches habré tenido que ver esta cosa? ¿no era más feliz hace una par de horas?.
Sintetizando, la irregularidad predomina en este filme a todos los niveles, sin dejar de ser un interesante cuento mágico sobre la inocencia perdida y recuperada, un producto de entretenimiento que bebe del musical y del universo disneyano.
James Wan vuelve a remover estómagos y conciencias con su último film.
Una pequeña maravilla que demuestra que con buenas ideas es posible realizar proyectos interesantes sustituyendo presupuestos mastodonticos.
Una historia entretenida, que no aburre, con buenos momentos de acción, bastante sangre, y mucha fantasía heroica. Recomendable como experiencia para ver un formato distinto en la pantalla grande.
Mariane Faithfull, la abuela que hace de todo por su nieto en Irina Palm.