Aunque suene una cursilería, siempre que una película me hace soltar una lágrima sé que estoy delante de una obra de arte con todas las letras. Todos somos un poco Lester Burnham.
Magnolia se convierte en uno de los mejores trabajos de 1999 (y mira que este año fue prolífico), así como tengo la convicción que esta película se convertirá, con los años, en uno de los grandes clásicos del cine.
Un guión en ningún momento obvio, con alguna vuelta de tuerca interesante hacia el final, bien llevado por Robert Connolly en su primer film, demostrando un buen uso de la iluminación y sus sombras en un ambiente frío, con predominio de acero y compu
Resulta leve sobre todo por los vanos intentos de Tamahori por epatar al espectador al pretenderle hacerle entrar en un juego donde lo realmente actual y el posible futuro se alternan, en mi opinión, de forma reiterativa.
La película avanza con suavidad, fluyendo a través del curso y las estaciones sin saltos bruscos. No sé si es que esperaba algo peor después de las críticas leídas, pero a mí me ha gustado y os la recomiendo a todos.
Quién tuviera el don de ver el futuro como el personaje de Nicolas Cage. Con semejante capacidad, nos podríamos ahorrar muchos bochornos de los que soportamos en una sala de cine.
Lo que pretende la cinta es entretener, lo malo es que la mayoría de los puntos divertidos los muestran una y otra vez en los trailers
Más que simplona comedieta romántica.
Cumple, no existe una palabra mejor con la que uno pueda definir el argumento, la nota, y el parecer de la cinta, cumple lo que pretende, que no es otra cosa que entretener.
A los amantes del submarinismo a lo mejor os gusta, pero vamos que si estais dudosos, como estaba yo antes de verla !Huir de ella como la peste! (Vaaaamos).
Trasladar un libro de ochocientas páginas a la pantalla es una tarea casi imposible y con La Orden del Fénix no lo han conseguido. Aunque suene extraño, en esta nueva entrega de Potter se han dejado la magia en el libro.
Gustará más a los peques de la casa que a los mayores, que están un pelín saturados de este tipo de historias.
La originalidad y frescura que supuso “Shrek” nos queda en un lugar muy muy lejano respecto a esta tercera entrega.
Esta secuela hará las delicias de los aficionados al género y de todos aquellos que quieran ver una propuesta interesante y consecuente con lo que pretende.
Película sobre robotos que se tranforman en vehículos y viceversa. Palomitera cien por cien, tiene como problema que se te va a quedar la boca como el esparto de la cantidad de maiz explotado que te da tiempo a comerte. Menos rollo y más mamporros.
Al final lo que nos queda es la impresión de que hemos visto un trhiller policíaco convencional, que pretendía ser mucho más de lo que es, que a ratos se le nota demasiado la rigidez de su esquematismo y que no siempre logra de forma adecuada transmi
Para partirse el pecho a reir y tener que bajar a urgencias a que os lo cosan.
El problema pasa por un guión demasiado soso -y eso que son cuatro los guionistas- que comienza bien durante la estadía de los animales en el zoo y que luego se estanca cuando los protagonistas realizan el desembarco en la isla soñada.
Como película no me termina de gustar, dado que es más un documental con actores. Es interesante si queremos conocer un poco sobre la vida palaciega de los vecinos de la isla, pero nos pilla como muy lejanos en la piel de toro. Además, es políticamen
Dodgeball se recomienda en dvd para un domingo a la tarde. Solo para ver rápido hoy y olvidar mañana.