Zodiac mete al espectador en la piel de los investigadores que trabajaron en el caso del asesino múltiple que actuó en San Francisco a finales de la década de los sesenta. Y lo hace con tal lujo de detalles que resulta abrumador.
El episodio interpretado por Tobey Mcguire, con la muerte llamando a su puerta, en una escena típicamente alleniana es bastante divertido.
El guión es genial, todas las piezas están perfectamente colocadas, como en la típica película que te deja pensando un rato cuando acaba para comprobar si todo encaja.
Es pobre, pero graciosa. No están ni Granger, ni Barker, pero está Cameron, un simpático actor que en los años cuarenta y cincuenta hizo algunos buenos papeles de rudo vaquero. Chistoso guión. Bonitos paisajes yugoslavos.
Incisiva, fría, nada comercial: demuestra que hay cine europeo de tintes cinéfilos, aunque el guión y las ideas sean prestadas….
Una película que merece la pena ver, sobre todo si eres irlandés o quieres comprender el conflicto en ese país, aunque siempre teniendo en cuenta que el punto de vista es muy subjetivo.
Fascinante bajada a los infiernos de la droga. Un vehículo fantástico para poner en funcionamiento todos los recursos visuales de un director formidable.
Revisión del musical bajo el prisma más light del Dogma o, dicho de otro modo, un peliculón digno de figurar en la ampulosa y fascinante Historia del Séptimo Arte.
Cine de excelente calidad, que cautiva desde el primer fotograma, no concede tregua, inquieta y emociona.
Un alegato a la vida sana, a comer bien, y sano… imposible en los tiempos en los que estamos…
¿Segundas partes nunca fueron buenas?. Tampoco tan penosas.
A través de un largo flashback, se crea una fantasía, – a ratos, ridícula-, sobre la transformación de la protagonista.
No convence ni a los amantes del género, que no cumple con el objetivo fundamental de las comedias románticas -que es enamorarse y enamorar-, llegando a un divertido final que sería perfecto si se hubiera conseguido crear algo coherente antes de los
Me puso los pelillos de punta, como también lo hizo el protagonista principal, Ulrich Mühe, que está fantástico. Buena peli, pardiez. Ni siquiera me importó demasiado haberme dejado como 12 euros entre pitos y flautas en el cine. ¿Un día es un día?
Los cocoteros aún no dan castañas. Los continuos pactos y traiciones, y la creación de un personaje homosexual, constituyen aciertos innegables del guión. ¡Y nos reencontramos con el perro!, causa de mi única alegría y máxima preocupación.
Adaptación a la pantalla de un cuento de cuatro volúmenes, que escribió en sus ratos libres, y en el que homenajea (o plagia) todos los relatos que son susceptibles de ser homenajeados (o plagiados).
Los maquillajes y las prótesis son lo único que puede salvarse de esta película, en la que todo es bastante simple, repetitivo y poco original. Ni los aficionados al género lograrán pasar una tarde entretenida con este retorno de los malditos.
Premonition supone una nueva y eficaz vuelta de tuerca sobre un tema bastante recurrente en el cine fantástico actual: el de los bucles, agujeros y saltos en el tiempo.
Enésima cinta sobre los peligros de la droga. Aquí está retratado el asunto con sinceridad, sin efectismos. Eso se agradece, pero igual le falta una pizca de mala leche, de acidez.
David Fincher nos deja una buena película de excelente manufactura pero no sorprende ni deslumbra, aun así deja un buen sabor de boca.