Nada destacable: polvo de estrellas, mucho polvo, muchas estrellas, mucho riff de guitarra y mucho subidón de adrenalina rockera.
Encuentro no sé si diez pero sí cinco o seis razones para ver esta película. Es una delicia sin pretensiones y con mucho sentido del humor que en estos tiempos se agradece. Le toca pasear a Mr. Freeman.
Presuntamente crítica contra el sistema y, en realidad, tendenciosa y artera.
Poco conocido filme de género fantástico que, admitiendo que es de pura serie B, entraña algunos descubrimientos positivos.
Lo mejor, el ronquido de alguien de la butaca de atrás que parecía formar parte de los efectos sonoros de los trajes espaciales. Dolby Digital Humano, jejeje.
Su desarrollo es casi acomodaticio. Tiene en sus representantes del régimen a personajes que causan aversión. No hay contraste alguno, el malo es sólo eso.
Impactante documental sobre la película más rentable de todos los tiempos. Da un reflejo de una sociedad que se supone muy avanzada y es movida por fanatismos religiosos, poderes en la sombra y represión absoluta. Muy necesario.
Lo único que se salvan son los efectos especiales, y la actuación de casi todos los actores, en función de lo extenso de su papel evidentemente, destacando Cillian Murphy.
El drama existencial de esta familia gris brotará con toda su potencia hacia el final, en la catártica reunión donde todo explotará, y algo más tarde, cuando un desgraciado accidente posibilite, quizá sólo temporalmente, la unión de todos.
Nos muestra las razones por las que Nixon fue acusado en el escándalo “Watergate”. Un documental interesante, que nada tiene que ver con las películas del gordo Moore.
Hace tiempo pensé en crear una plataforma para defender la eutanasia de los espectadores. El lema sería algo así como: “”No queremos que nos salven más películas. Queremos que nos dejen morir en paz””.
No es la comedia que os hará troncharos, y la olvidaréis en seguida, pero tiene es algo que te lleva a poder verla dos y tres veces sin problemas y cogiditos de la mano con tu pareja.
En Sunshine, el plomizo sopor provocado quizás por la cercanía al Sol adormece el interés de un espectador que desea que pronto, cuanto antes, todo sea reducido a lo que –según su guionista- todos somos: polvo, sólo eso, polvo de estrellas.
Correcto thriller, que juega con esa norma no escrita de las intrigas de los últimos veinte años que exige un vuelco en el guión en las últimas escenas, y lo cierto es que aquí se consigue el efecto sorpresa con total rotundidad. Pero también es verd
Los hijos son idiotas, los padres son idiotas, los hijos se drogan, los padres se drogan, los hijos no tienen futuro, los padres no tuvieron pasado.
El problema principal es una mala dirección de actores, un muy deficiente desarrollo del guión y una búsqueda exagerada del susto puntual más que del terror.
Aguanta bien y con cierta fuerza hasta el final. Sin embargo, su último cuarto de hora es de lo más fascistoide que uno se pueda tirar en cara. Un final que hace pensar en la resurrección del genuino Charles Bronson y la justiciera filosofía de sus f
Jim, es poco creible en este film, aunque se nota el esfuerzo realizado por el actor para interpretar un papel fuera de sus registros habituales. Conclusión, no pierdas tu tiempo y tu dinero con este petardo y alquila Gilda en el videoclub.
Interesante propuesta para todos los aficionados a este género, que les apetezca evadirse y asombrarse con las habilidades de los francotiradores.
Excelente western que, en su día, fue incomprendida por su ambigüedad argumental, así como por su violencia, a ráfagas y bastante descarnada y cruel.