No suelo hacer leña del árbol caído (miento) y no me gusta ir de sobrado (miento como un piojoso bellaco) pero esto es demasiado. Jesús, qué pedazo de mierda de película.
Ni apasiona ni incomoda la incursión en el terreno de la animación digital de uno de los cineastas más curiosos del panorama actual.
Tras un halo de película conmovedora y divertida se esconde un retrato (uno más, todo hay que decirlo) de la comunidad hispana en la ilusoria sociedad californiana.
Bofetada sin mano a “El camino de los ingleses” con la que comparte multitud de similitudes pero a la que deja a la altura del betún.
Tremendo, sensiblero y ecosensibilizado tostón. Happy feet es una película sin gancho y con muy poca personalidad.
De andar por casa, así catalogamos esta fallida incursión en el universo fantástico que pretende seguir la estela de producciones que ennoblecieron el género.
Viéndola tenemos la sensación de estar ante una fábula de otro tiempo, una cinta bastante edulcorada que parece salida de un arcón al que pronto volverá.
Ambientada en un momento “Mafia” del viejo Boston, Infiltrados se afianza en nuestras pantallas con un éxito considerable. Una de las mejores películas de este desafortunado “cinematográficamente” hablando 2006.
Una original historia de estafadores que combina la denuncia social con el entretenimiento, con un perfecto ensamblaje entre ambos que le confiere un importante atractivo para el espectador.
Una visión desgarradora y llena de fuerza de la Argentina actual, que invita a la reflexión sobre la situación de un mundo en el que la mitad de la gente muere de hambre y la otra mitad de obesidad.
No es una película especialmente memorable, pero se deja ver, sobre todo por la curiosa sorpresa del final.
Una lástima que una idea tan bien traída se acabe yendo al “”garete”” por un desarrollo facilón
Aunque hay quien la acerca al humor brutal de jackass, para mi, no es más, que una vuelta de tuerca a las películas de Manolo Summers “”Tol mundo es Güeno””
No defraudará a los amantes del cine fantástico (aunque tampoco se enamorarán de ella), si bien debo advertir que no se debe cometer el error de compararla con “El señor de los anillos””
Aquí hay marionetas de goma, pero tienen vida, lirismo, frescura y una dimensión propia que les confiere un punto de realidad más allá del tópico. Es una plena demostración de que se puede hacer poesía con un show de los teleñecos.
Quizá no llegue a obra maestra por la falta de mayor cohesión entre las historias, pero la ventaja que tiene la película es que hace intuir que nos encontramos con un director prometedor a la hora de bucear en las emociones más íntimas de cada uno.
Una comedia entretenida y poca cosa más para ver una tarde de domingo
El argumento no pinta mal y podría haber funcionado bien e incluso ser una nueva Jóvenes Ocultos, si no fuera porque la película hace aguas por todas partes.
Crónica de un apocalipsis en ciernes. Impecable modelo de cine nihilista, Hijos de los hombres plantea más interrogantes que soluciones.
Una película extraña, caótica y por momentos incoherente, pero que a pesar de todo gusta.