Comer, beber, matar.
Demasiado verde.
Unos tres mosqueteros bajo el barniz excesivo de su director, con Milla repartiendo estopa vestida de época, unos mosqueteros que parecen Ninjas con vuelos espectaculares.
El demonio bajo la piel (interesante y dura aproximación a la mente de un psychokiller)
Crème brûlée & divorcio como postre
Kiarostami propone un juego en el que no hay pistas. Sin embargo, hace un cine perceptible que atrapa al espectador en un viaje entre dudas y certezas, como la vida misma.
SUPER 8 es misterio, aventura y emoción. Ingredientes de un cine clásico que se agradece en tiempos de sofisticadas historias y vueltas malabares de guión.
Inside Job plantea una certeza: la demolición de la democracia por un sistema capitalista que alimenta crisis económicas para sobrevivir. Semejante declaración en un documental ganador del Oscar y producido por una major.
Desesperante
Si bien es cierto que resulta entretenida, se echa de menos algo más de seriedad, a la altura del conflicto que plantea.
Sofia Coppola sigue a lo suyo: hablar de la vida y sus crisis vitales con diálogos realistas en boca de grandes actores, y con ese sabor tan característico, único y fascinante de todo su cine.
La película es agradable de ver por su glamour y unos actores que cumplen con oficio su cometido.
Una cinta cargada de tensión y suspense en clave de cine negro clásico aderezado con algunos elementos propios del western.
Un ejercicio ténico muy bueno, pero con excesivas referencias a clásicos que no alcanza.
Ostentación de mucho capital mal invertido
Cuando la desesperación controla tu vida en el intento de luchar por lo justo…
Johnny English ha vuelto. Por favor, que no vuelva más.
Inclasificable, invalorable, controvertido, sublime, pésima, la montaña rusa de las películas del siglo XXI.
Que gane el mejor
La de Disney comparada con ésta…es una joya, solo digo eso.