Obra maestra.
Cine hermoso, sincero, intimista, luminoso y bien contado.
‘Balada triste de trompeta’ exprime el lado bestia de ‘El día de la bestia’, pero sin llegar a ser como ésta.
Una insustancial y banal moderna versión del clásico personaje de cómic creado por Robert E. Howard.
Marcus Nispel repite la jugada de Viernes13. Es decir, coge un clásico de los 80 que tampoco es que sea una obra maestra, no obstante su vil fotocopia convierte al original en un filme apoteósico.
Western de los de antes con el acento realista de ahora, donde el uso del paradigma no entorpece la épica del relato ni resta interés a los elementos que caracterizaron el género
Una cinta entretenida, sobria y consistente dirigida por David O. Russell, basada en una historia de Paul Tamasy, Eric Johnson y Keith Dorrington.
Las interpretaciones y la música de Alberto Iglesias son de lo mejor del film, con un estupendo Luis Tosar y un admirable Karra Elejalde.
‘Secuestrados’ es una inteligente manera de hacer cine con muy pocos recursos.
Una cinta de gran presupuesto con vibrantes e impresionantes escenas de acción desde helicópteros y una cuidada fotografía que nos sumerge de lleno en la sociedad de Río de Janeiro.
Entretenida y graciosa comedia animada, dirigida, principalmente, al público infantil más que al público adulto.
Èste realista drama de la época posee el poderío y la expresividad de Agustí Villaronga.
Una comedia irregular y un tanto desentonada.
La trepidante historia transita desde el género western y de aventuras, como el fascinante inicio al más puro estilo de películas de “Indiana Jones”, hasta un pequeño guiño al clásico drama carcelario ‘Cool Hand Luke’.
Brillante recreación de la época. Una historia de superación y de amistad, la que entablan Jorge y su logopeda, interpretados fabulosamente por un creíble Colin Firth y un extrovertido Geoffrey Rush.
Una secuela con mucho más acción, energía y con un poderío visual mucho más elaborado e imaginativo, pero su redundante y predecible argumento pierde la frescura de su antecesora.
Rupert Wyatt realiza un trepidante, inteligente y entretenido espectáculo con unos efectos especiales realistas, pero la película es científicamente incorrecta y está mal ambientada.
Visualmente fascinante, asombrosa y espléndida. La nueva producción de Steven Spielberg bebe de los clásicos de los años 80, y se convierte en uno de ellos.
Divertida, entretenida, simpática, colorida aventura a ritmo de samba.
‘Super 8’, cine para nostálgicos