Clint Eastwood es un valiente, un director honesto, hábil y generosamente creativo, aunque aquí ha desperdiciado un material excelente al no calibrar bien un reparto anodino y un montaje pesado.
El filme no es, a pesar de todo, un pastelón sentimentaloide y lacrimógeno -ya he dicho que a mí personalmente, el tema me sensibiliza- es una hábil comedia dramática con excelentes momentos de humor.
Tremendo peliculón de humor y crítica, que se rie de un momento histórico muy crítico en la historia de la Humanidad como fue la guerra fría. Muy recomendable para todo el mundo, en especial para aquellos que nos gobiernan.