La película es una divertida y emocionante historia de atracadores y policías. Muy recomendable para pasar un buen rato de calidad.
Una película divertida por lo original de la situación, el ver a un “abuelete” como Beatty dando saltos y bailando a toda marcha.
Una historia de amor tardía, accidental y prohibida. Mejor dicho, autoprohibida, que puede ser la mayor dificultad a la que te puedes encontrar.
Una pena de película para aquellos que esperábamos una fábula por la libertad, que por cierto, podría aplicarse en nuestro país.
Lástima que el título no sea más que un título. Sería un best-seller.
No todos los biopics son iguales. El oficio de James Mangold es sobresaliente y consigue no sólo acertar con Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon sino pasar un poco por encima de lo anecdótico.
Spielberg ha conseguido llegar a la corrección política sin descuidar la necesaria incorrección formal.
El señor Browning nos da a entender que muchas veces los verdaderos monstruos no son esos freaks, sino los ¿normales?.