Appaloosa
Es una comedia con un pésimo guión, unos peores diálogos y unas horrorosas y espantosas secuencias de traca y diálogos made in “”Al salir de clase””.
Es una comedia con un pésimo guión, unos peores diálogos y unas horrorosas y espantosas secuencias de traca y diálogos made in “”Al salir de clase””.
La acción es pésima, los hechos se suceden sin ton ni son, las muertes a tiros suenan a chiste, con esas caídas absurdas de los muertos totalmente inverosímiles…
Pero ¡¡QUÉ MACARRADA!!
Esta basura mal parida, en la que ninguno de los protagonistas se cree lo que hace, se convierte en una de las películas más casposas, estúpidas e infumables de los últimos tiempos.
Que Parezca un Accidente es una película tan mal concebida y realizada por un cineasta del oficio de Gerardo Herrero que sólo puede ser, forzosamente, un accidente
No dudo de la buena intención al hacer esta película: retratar la triste situación que viven tantas personas en Euskadi. Sin embargo la torpeza y falta de talento de los que dan a luz esta bazofia consigue un efecto contrario.
Una Novia Para Dos es un híbrido entre comedia romántica y comedia vulgar y grosera que aúna en sí misma las peores cualidades y defectos de ambos subgéneros.
Violencia y… poco más.
Cuando se confunden ligereza y estupidez, salen eructos como éste. Ejemplo de malas artes del cine, el reverso grotesco del humor. Comedieta indigna de tal nombre, apología del trazo chusco y sin gracia. Para salir gritando.
De nuevo, y como ya dije en su momento, nos encontramos ante un risible espectáculo que, disfrazado de musical, pone a los chavales (cortados por el mismo patrón) en ese sainete de “”popularidad”” y estupidez made in USA,
si parece mierda, huele a mierda, y finalmente es mierda ¿por qué equivocarse?
La cinta es chorra, y llega a aburrir al espectador, si bien las peleas de chan y Li, sean la única nota positiva de la trama
Esta cinta podría haberse llamado “”Max Pain””. Simplemente porque verla produce un “”dolor máximo””.
Hermanos por pelotas o el circo de los hermanos Tonetti
Protagonizada por Stephen Baldwin, habitual en Nu Image desde Snakeman, se presenta este mediocre, cutre y lamentable film, con un guión carente de lógica y cargado de escenas de acción casposa propia de un telefilm de sobremesa.
Un batiburrillo de géneros mal explicado y sin apenas clímax, que se deja arrastrar por los vientos del destino y que eleva la economía narrativa a la enésima potencia.
El largometraje de Anderson se hace tan largo como las varias jornadas de viaje que dura el trayecto del famoso ferrocarril.
Una historia totalmente inverosímil, cuyo mensaje de venganza queda bien claro pero mal ejecutado y contado, vuelve a convertir a una película de Yanes en un caro ejercicio de torpeza.
¿BIENVENIDO, MR. MARSHALL?
Es una hollywood clase B que jamás será de culto.