Un espectáculo con muchos medios, pero bastante pobre argumentalmente, como un trozo de “”Ice Age””, pero en cutre. ¿Es que nadie se acuerda que se puede hacer este tipo de cosas como en “”2001, una odisea del espacio”” o “”En busca del fuego””?
No es más que otro intento del cine de norteamericano de rentabilizar lo que ya ha funcionado en Asia, “”traduciéndolo”” para el mercado occidental que no solo engloba a Estados Unidos, sino a toda su red de distribución mundial.
Quizás lo único realmente bueno de ""Casi 300"" -esta aberración cinematográfica- haya sido ver a Carmen Electra... claro que para eso siempre ha estado ya el playboy y miles de videos en youtube. Sátira bajo mínimos.
Lo único bueno de este film -si es que tiene algo- es su completa honestidad: no busca más de lo que promete, es decir, chicos con afán de superación, macizas en bikini, guantás a punta pala y espectaculares peleas.
Producto tan olvidable como chapucero; los chistes son anticuados y no tienen gracia, y las secuencias de acción no son tan espectaculares como cabía de esperar.
Modernez ruidosa y vacía, con una narración tan efectista como vacía, aparatoso embalaje que esconde hueco, intento fallido de emular la estética de nuevo cine negro que Tarantino impulsó.
Aparatosa, agotadora apología del vacío, una película que es mejor tomar a broma. El guión es engañoso, se mueve entre el efectismo más tramposo y un vacío pretencioso bastante molesto.
Un lamentable compendio de clichés: sombras cruzando ante la cámara, imágenes en los espejos, un sonido atronador y unos personajes a los que el propio espectador desearía asesinar con sus propias manos.
Una historia simpática al principio, que debido a su reiteración del mismo chiste, termina cansando.
Me gustaría pensar qué hubiera sido de esta película en manos de otro director, desde Amenabar a Almodovar, pasando por incluso Mateo Gil o el propio J.Bayona… Lástima de película.
Si Algo Pasa en las Vegas es la demostración de la forma en la que se encuentra la vieja guardia de las comedias románticas y gamberras de Hollywood frente a las nuevas generaciones, el resultado no podría ser más patético.
El mensaje es caducado, su costumbrismo rancio, un equivocado canto a la libertad de la homosexualidad que se hace valer con chistes realmente poco aprovechables, que incluso pueden resultar ofensivos para la comunidad gay.
Como todo subproducto, lo importante son las muertes que aquí están resueltas de forma mediocre, los personajes mal dibujados, con algunas que otras sorpresas en la parte final.
Una de estas comedias que pretenden picotear entre lo absurdo, lo romántico y lo Indie que acaba aburriéndote a los diez minutos de empezar.
Infame subproducto digno de figurar en alguna antología freakie del séptimo arte, pero me huele que ellos (Avnet, Pacino and co.) no están por la labor de echarse piedras en su propio tejado. Falta de sentido del humor, sin duda. Infame, díganlo.
Con ciertos paralelismos a Deja Vue de Tony Scott se nos presenta una puesta en escena televisiva de buena factura técnica aunque careciendo del más mínimo criterio en el guión.
A pesar de algunas espectaculares escenas de acción, Wan confirma que no es un director que sirva para realizar algo en serio.
Un despropósito que duele el doble sabiendo de quien viene firmado.
88 Minutos es un thriller engañoso y patéticamente artificial, poco creíble y que no consigue mantener el interés del público, que acaba cayendo en un profundo aburrimiento y sopor.
¿Se podría realizar una comedia más burda, facilona y abochornante que ésta? Desde luego que sí, pero joyitas del nivel de Mi Novio es un Ladrón hay pocas.