Imparable (unstoppable)
Una buena película de acción, cuyo actor principal es el movimiento.
Una buena película de acción, cuyo actor principal es el movimiento.
Humor grueso, incorrección política, un desfile interminable de cameos españoles, 3D, unos créditos al más puro estilo de “”James Bond”, da a su público lo que pide, más de lo mismo.
Presupuesto muy escaso a pesar de una gran cantidad de actores, algunos aparecen sólo una escena y desaparecen en pantalla sin dejar rastro, decididamente Naschy no se rompió la cabeza en el guión.
Vuelve el Torrente de siempre en una nueva aventura situada a medio camino entre su segunda y tercera entrega.
El fallido y extraño intento de creación de un nuevo psicópata. Freddy, Jason y Michael no tuvieron nada que temer.
Ni una palabra malsonante, ni un efecto escalofriante al que agarrarse, más que un filme de terror parece un telefilme sobre la fe y dramas personales de los discípulos del señor.
Un retrato de un hombre común que vive una vida increíble, que se queda descafeinado hasta llegar a su parte final
El lado más oscuro de la magia. El lado más fuerte del hombre.
Una reunión pregeriátrica de amigos del puño, las armas, las explosiones,los músculos, las patadas, los cuchillos, la testosterona y en algunos casos podríamos hacer un anuncio de implantes de colágeno y sus efectos pasados los cincuenta.
Una interesante historia real, muy correcta en sus formas pero lastrada por una dispersión de tono que hace complicada la empatía con el espectador.
Un despropósito de altura lleno de brujas, mágia y portentosos caballeros, con un aroma accidental de serie B.
La mayor aventura de Águila Roja no deja de ser un capítulo más que ni cierra etapa ni supone grandes consecuencias. Solo para seguidores del ninja ibérico.
Una película que comienza bien, va desarrollándose con corrección casi sorprendente y que se viene abajo con un final incoherente pero necesario para una historia tan inverosímil
Mesiocre version para el cine de una mitica serie de tv con el gran Bruce Lee como estrella principal.
Diveridísima comedia de enredo con Adam Sandler y Jennifer Aniston como protagonistas.
Un simpático y vibrante homenaje al western, que en ciertos aspectos se queda a medio gas.
Un documental televisivo grabado con poco brío que intenta dar realismo con la sobada cámara al hombro.
Monsters o no. Nada es lo que parece en este cinta de supuestos aliens.
Me molesta cómo Hollywood introdujo la narrativa televisiva en todos sus productos. Primerísimos planos en todas ellas que facilitan, supongo, el visionado en pantallas de LCD en el salón de estar.
El 3D, gran tecnología, sólo consigue aumentar la agonía de presenciar a unos personajes cargantes en una historia inverómil .