The girlfriend experience (the girlfriend experience)
Steven Soderbergh nos acerca a las necesidades humanas desde el mundo de la prostitución. Experimento fallido que peca de pretencioso e incompleto.
Steven Soderbergh nos acerca a las necesidades humanas desde el mundo de la prostitución. Experimento fallido que peca de pretencioso e incompleto.
Visualmente es correcta pero pretenciosa al mismo tiempo. Pretende construir escenas memorables, pero por desgracia el sobreesfuerzo las estropea llegando al punto de la comicidad.
Decepciona. Carece de creatividad e inteligencia, por lo que no resulta más que entretenida. Se esperaba más.
Perfecta para los niños, no tanto para los mayores: malvado busca oponente para dar sentido a su vida
A pesar de que la historia puede resultar entretenida, incluso acompañada de momentos de tensión bastante bien conseguidos, no puede evitar caer en un tema ya muy manido y, por lo tanto, cargado de tópicos.
Enésima cinta que rinde tributo a un nerd con suerte
Liviandad absoluta y cóctel de imágenes en movimiento que te deja una sensación de vacío y placer culpable por la acción desplegada.
Luego de que Oren Peli nos brindara un muy digno filme con “”Paranormal Activity””, lamentablemente esta continuación no ha estado a la altura de las circunstancias, ya que su narración ha sido demasiado floja en casi todo su metraje.
CHLOE se presenta en la filmografía de Egoyan como una oportunidad desaprovechada. Gracias a Julianne la película resiste su visionado.
Juega con todos los tópicos del subgénero de posesiones, no aportando mucho salvo algún giro muy débil con respecto a lo común. Los tópicos están mal resueltos, y la película acaba siendo aburrida.
Excesivamente larga, la película aglutina una cantidad de información absolutamente precipitada y casi inconexa. Las escenas son muy explicativas en su diálogo, y cuando son visuales, son gratuitas y nunca espectaculares.
Stephen Frears, director de grandes películas como Dangerous Liaisons, The Grifters o High Fidelity vuelve al cine con una obra menor
Una vuelta de tuerca más a la Road Movie “”cachonda”” de mano de un habitual de la comedia, Todd Phillips. No obstante, no llega a alcanzar las cotas deseadas.
Otra máquina que se nos revela.
TAMARA DREWE
Las calamidades de Umay y de su familia son expuestas de una forma tan exagerada, y en tan poco metraje, que llega un momento en que el espectador es empujado a una sonrisa que nunca debería haber llegado.
Se puede entender COPIA CERTIFICADA como una exploración de la vida en matrimonio. Una vida en matrimonio que, en la película, nunca se aclara si es real o ficticia. Si es fingida, simulada por sus protagonistas.
Se hace pesada y aburrida, porque los personajes no son interesantes, el ritmo de las secuencias es lento y el meollo del asunto tarda mucho en llegar.
Rememorando a los viejos justicieros de los 70 y 80, con la pirotecnia propia del siglo XXI
Una versión del “”Cuento de Navidad”” de Dickens, que acaba resultando la versión más pueril de una especie de Regreso al Futuro dentro de un campamento juvenil para adolescentes desbocados