Sherlock holmes
Si la ves como una historia de Holmes, está bien. Si la ves como película de Guy Ritchie es un fracaso absoluto.
Si la ves como una historia de Holmes, está bien. Si la ves como película de Guy Ritchie es un fracaso absoluto.
Por un momento se parece a los tres chiflados por los constantes gags sin sentido y donde nada resulta. Travolta, Williams y seth Green al menos la pasaron bién y se nota en pantalla.
Catorce historias más bien freaks son las que presenta esta película chilena que se adentra en el templo de consumo
Pastel Americano
Para incondicionales muy incondicionales.
La novedad es ver al británico Hugh Grant de sombrero vaquero y a la glamorosa Sarah Jessica Parker sin el glamour acostumbrado espantando osos y asistiendo al rodeo en Wyoming.
Para el que no esté maravillado con el universo de Meyer, encontrará una película de adolescentes que resulta entretenida por momentos.
Su calidad visual extraordinaria no se correlaciona con una historia ramplona necesitada de buenas dosis de humor e inteligencia.
Cine familiar que recurre a una vieja fórmula de reclutar a un duro para que ponga cara de tonto como alguna vez lo fuera Schwarzenegger en “Kindergarten Cop”.
¿Creerá James Cameron que solo vemos sus peliculas?
Un Sexto Sentido para adolescentes, sin gracia y sin Bruce Willis.
la película aprueba con un suficiente bajo en la asignatura de entretenimiento, ya que a medida que te vas tragando el pastel esperas, y eso es lo que te hace seguir tragando, el final apoteósico que parecen prometernos al principio pero una vez que
Esta cinta me recuerda a Charles Bronson de vengador anónimo pero ultra sofisticado matando a maleantes y miembros del sistema judicial que nada hicieron ante la muerte de su familia. Mucho ruido y pocas nueces, tiene este thriller.
Los deseos que se hacen realidad
Otro caso en el cual el anuncio supera a la propia película
Entretenida sin más pretensiones, además de olvidable y predecible hasta la nausea.
Slasher “a la antigua” con buenas intenciones, pero cuyo resultado en conjunto no pasa muy por encima de la media en este tipo de directos a video.
De lo que más carece el cine de Almodóvar es de Poesía. Sus cámaras no la captan, aunque lo intenten desde ángulos impensables. En esta película una muerte banal genera una sucesión de acontecimientos sórdidos, sin gracia, sin poesía.
Precious podría llamarse Pretentious. Un film que se ha contado muchas veces pero no de maneras tan dispersas, sin tantos hilos que terminan por no unirse nunca.
Excelente ejemplo de cómo un ejercicio cinematográfico que prescinde de los mecanismos básicos del Séptimo Arte puede calar tan hondo entre tantos y tantos espectadores haciendo uso del boca-oreja y de una estudiada campaña de marketing viral.