What just happened
De una mediocridad sorprendente.
De una mediocridad sorprendente.
Hollywood se queda sin ideas y sigue con su costumbre insana de hacer remakes de producciones setenteras. Ahora es el momento de que el esquizofrénico Tony Scott rescate el Asalto al Tren Pelma 123 revisado pero con cierto olor a rancio.
Una película que se queda colgada al poco de ejecutarse.
Comedia gamberra, más gamberra que comedia, con algún gag desternillante, que se queda a medio gas, más por falta de cohesión que por falta de ganas de provocar.
Desastre absoluto en un film que no se sostiene y en el que tenemos a un tom Hanks en uno de sus peores papeles. Lo de correr creo que le iba mejor en Forrest Gump.
Mantiene su interés mientras nos encontramos dentro del vagón, una vez que hemos salido a la superficie el tren del suspense se detiene de golpe y da lugar a un final catastrófico. Comercial, plana e inverosímil.
No cabe duda que Anne Fletcher es una realizadora que poco le gusta (al menos así lo parece por ahora) lanzarse al vacío para inspirar cosas novedosas; no obstante, sabe como salir avante con historias de color rosa y de desbordada simplicidad.
El problema de esta secuela viene siendo el hilo conductor al que su director quiso apostar.
Una trama que se hace más pesada a cada segundo que pasa pero que contiene un ritmo que mantiene el suspense. Stephen King sigue siendo fuente de inspiración de malos guiones.
Si son super fans de Star Wars, supongo que hallarán una linda manera de recordar ciertas locuras que todos cometemos cuando algo nos apasiona sobremanera, y posiblemente se les suelte alguna que otra carcajada o sonrisa como a mí. De lo contrario, n
Comedia romántica hollywoodiense al uso, La Proposición hace gala de los males endémicos que sufre el género desde hace años: falta de originalidad en sus premisas y un desarrollo facilón y previsible provocado por la absurda rigidez de su estructura
Estamos ante una auténtica rareza que bien podría haber parido el iconoclasta David Lynch, un juego fallido entre realidad y ficción que se sirve de la propia naturaleza dual del cine como marco en el que desarrollarse
Perfecta para pasar un buen rato y a la hora y media de haber salido de la sala olvidarla por completo.
How to Lose Friends and Alienate people…lo último de Simon Pegg
Supongo que no va a pasar a la historia, si que sirve para pasar el rato si eres poco exigente. Una mayor descripción de sus protagonistas le hubiese concedido otros valores.
Public enemies… enemigo del buen cine
Brüno, una ofensa soez con momentos brillantes
Iain Softley lo mismo dirige películas inquietantes como “K-Pax” que se adelanta a su tiempo con “Hackers” que te casca una historieta para niños dejandonos a cuadros…
Se presenta así ante los ojos del espectador como una pintura amarga, oscura, falaz y displicente.
La película acaba resultando bastante más entretenida que El Código DaVinci (el listón no estaba muy alto que digamos), a pesar de contarnos una historia mucho más estúpida.