Red social cinematografica

Mediocre

Por fin viuda

Comedia menor, graciosa en su simpleza y distraída en su previsibilidad, pero que puede quedar relegada tranquilamente a un visionado en el sofá de casa.

Margot y la boda

Película que por vía de la sencillez y el minimalismo pretende que sean los sentimientos de los personajes la única fuerza de atracción de la historia.

Mario Mena

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Expectativas aparte, lo cierto es que no deja de ser una película de fantasía bastante correcta y con una producción realmente cuidada, muy superior a la mayoría de subproductos que aparecen de vez en cuando “”por arte de magia””.

Satanás

Baiz dirige correctamente, pero se equivoca en su dispar construcción de personajes, que al intentar aunarlos bajo una única idea y tono, deja a los tres protagonistas a kilómetros de lo que podrían haber sido.

Sexo en Nueva York

Podemos resumir su visionado como un episodio hinchadísimo de la serie. Es un conjunto vacío como película pero repleto de escaparates, desfiles, vestidos, zapatos, publicidad, desdichas amorosas y topicazos del género Made in USA.

Sigo como Dios

Un arca que navega entre el estándar de comedia familiar y las múltiples licencias narrativas que parece aportarle la trama, para terminar hundiéndose cual Titanic, en las tenebrosas aguas de la estupidez.

Death Proof

Pequeña broma de un director autoproclamado “cool”, que navega entre el homenaje tácito, y los inoportunos e insistentes guiños a su filmografía.

Carretera al infierno

Solo su constante y trepidante ritmo convierte sus 83 minutos de duración en un digno y atrapante vehículo de terror.

Bratz

La película, y la franquicia, pretenden hablar de la diversidad cultural, los conflictos sociales, la unión entre personas distintas, y el valor de la amistad, pero coloca este mensaje en manos de cuatro chicas superficiales y caprichosas.

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Los que disfrutaron con su primera parte lo harán con El Príncipe Caspian, pero los que no mejor no se acerquen a esta secuela.

Dragon negro

Los perros dormidos mienten

Intenta darle la vuelta a ese género tan comunmente odiable de las comedias románticas intentando ser políticamente incorrecta, pero la verdad es que termina cayendo en los mismos clichés políticamente correctos de siempre.

Rafa Delgado

Cashback

Si bien la película es entretenida y divertida en algunas ocasiones, hay un exceso de discursillos en off del propio protagonista, que acaban agotando y resultando pedantes, pretenciosos e innecesarios.

Rafa Delgado

Speed Racer

Los hermanos Wachowsky están demostrando cada vez más que la primera Matrix les salió de potra.

Rafa Delgado

El incidente

La idea podría ser buena, pero fallan muchas cosas y encima se cae en el adictronamiento explícito barato. Ya sabemos que al cine va mucho borrego, pero la audiencia no es, ni mucho menos, tonta.

Rafa Delgado

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Gustará a los que se queden únicamente con el envase, aburrirá a los niños, hartará y desesperará a los más exigentes… pero será la película favorita de yijadistas.

Rafa Delgado

Antes que el diablo sepa que has muerto

Con las dosis justas de misterio, algún giro calculado al milímetro y un desenlace que deja la sensaciónde ser una obra imperfecta.

Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian

Funcionarial, alojada en esa riada infame de películas de alta factura técnica y carentes de alma…

Rivales

Estamos ante una de las obras menores de Colomo, aunque en el último minuto, haya ganado por penaltys…

Posdata: te quiero

Cartas de ultratumba, amor fosforescente…y Kathy Bates salvando la función. Benditos los tiempos en que la comedia romántica eran sinónimo de ingenio y talento. Maldito este Hollywood ombliguista y complaciente…maldito sea.

Tomás Diaz

Deep Waters

Está bien, no molesta y se ve sin ningún problema, existiendo algunas escenas francamente conseguidas como la persecución de los dos amigos al pequeño bote donde donde el niño se ha adentrado en una peligrosísima tormenta que amenaza hundirlos.

Iñaki Bilbao