Habitación sin salida
Variante de la saga de Roth, de 8Mm o del debut de Alejandro Amenábar este thriller de 81 minutos incluyendo los créditos de comienzo y final se deja ver con suma facilidad.
Variante de la saga de Roth, de 8Mm o del debut de Alejandro Amenábar este thriller de 81 minutos incluyendo los créditos de comienzo y final se deja ver con suma facilidad.
Un trabajo muy honesto y preciso, en el que cada plano esta pensado para evocar la idea del tema central, aunque no consigue trascender la obviedad de su propio discurso y reitera en exceso la misma idea.
Interesante aunque no plenamente convincente trabajo de Julio Medem.
El ritmo de urgencia casi constante no deja espacio alguno para el aburrimiento, pero tanta velocidad va en detrimento de un relato más sustancioso.
Medem no pretende ir a otro puerto que al que finalmente llega, lo cual ya es un logro, y su película, en definitiva, es más un ejercicio de estilo de contenidos y un ensayo que una obra convencional.
Eficaz película de persecuciones más que bien orquestadas para disfrute de todo amante del género.
Bruta también porque parece solo una excusa para pegar una escena explosiva tras otra, aunque es menos claustrofóbica que la original (insuperable) y menos idiota que la II (la peor) y que la pretenciosa III parte.
Digno final a una trilogía que reinventa un género tan apasionante como incomprensiblemente relegado en las carteleras.
Apocalíptica visión de la culpa y de la redención metida en el traje de una cinta de acción irreprochable, pero cansina en conjunto.
Thriller de acción, que puede resultar cansina. Aunque es trepidante y está llena de buena acción, no es menos cierto que apenas hay nada más que eso.
El gran triunfo de “Amanecer de los muertos” son los personajes, arquetipos con los que todo el mundo se puede sentir identificado… todos son personajes creíbles, humanos y bastante sólidos si tenemos en cuenta el género de la película y lo que qui
La tierra de los muertos vivientes es mas que una película de terror, es también un discurso altamente politizado y una señal de alerta a la sociedad y a los rumbos que esta está tomando.
No es más que lo mismo de siempre, intentando actualizarlo, pero sin llegar a conseguirlo, aburre al que busca sorpresas, entretiene al que no busca más que eso.
No es, en absoluto, la obra maestra que algunos están diciendo por ahí, pero sí que es buena, excelente en algunos momentos, chispeante en buena parte del metraje, y en todo momento disfrutable.
Al haber definido mejor qué busca el público en una cinta de este tipo —distraerse un rato—, la producción se ha ceñido más en esta propuesta a un objetivo tan lícito como simple: entretener sin grandes pretensiones.
No puedo decir que la cinta me haya encantado, ya que esperaba algo más fuerte, polémico y voraz por parte de Loriga, y me he encontrado con algo que intenta dar cera, sin llegar a conseguirlo en ningún momento.
El director Kevin Munroe y el recién creado estudio Imagi empiezan con buen pie, lo que hace que sus próximos proyectos, Comando G o Astroboy, se esperen con más ganas aun.
Interesante film francés que ha tardado en ser estrenado en las salas comerciales españolas.
Musical curioso, y ya que nos quejamos siempre del “”capacaidismo”” del cine español, vamos a darle un pequeño (y también conciso) voto de confianza a esta cinta.
Con la intención “limpérrima” inherente a estos productos, el humor inteligente que caracteriza a sus guionistas y los continuos guiños a los clásicos de animación, la Pixar vuelve a ganar la partida.