Juno
Una cinta sobre adolescentes pero madura, estructurada, fresca y natural. Un tema espinozo que de forma inteligente resuelve los juicios morales.
Una cinta sobre adolescentes pero madura, estructurada, fresca y natural. Un tema espinozo que de forma inteligente resuelve los juicios morales.
Es como si Paul Thomas-Anderson hubiera volcado un cubo de fango, lodo y alquitrán sobre “”Gigante”” de George Stevens.
Película sobre tres mujeres que dejan abandonado a un mal hijo, marido y padre. Un musical a la española, con momentos de humor y emotivos. Muy vital y alegre, lo que la hace ideal para días de esos tontos.
Radiografía de un montón de personajes heridos con unos diálogos inteligentes que impregna una narración ágil en una puesta de escena austera sin artificios donde fluyen las emociones cotidianas con enorme realismo.
Este filme podría considerarse un Giallo cañi, pues entre muerte y muerte nos adentramos en una forma de vida muy a la española, con esas tascas, tortillas de patatas, el buen vinito.
Entretenida casi de principio a fin, “”Casino Royale”” es una buena pelicula de acción que nos deja con ganas de ver de nuevo a Craig enfundarse el smoking de 007, conscientes de que hemos asistido al bautismo de fuego del mejor Bond de la saga.
Por eso le voy a dar un “bello Dieci” a la primera parte de la cinta, un 5 a los lugares comunes de la última media hora y un notable alto al resultado general porque me ha arrancado sonrisas, me ha dado nostalgia y me gustaría volver a verla pronto.
Buena película del oeste donde se dan cita algunas de las viejas leyendas del far west, como Buffalo Bill, Juanita Calamidad, Wyap Earpt, Wild Bill Hickok y algunos otros.
La Guerra de Charlie Wilson es una comedia que satiriza con mucha mala leche el sistema de gobierno estadounidense, además de ser una feroz crítica a la política exterior de la primera potencia del mundo y su continua ingerencia en el resto de países
Los excelentes planos de un atormentado John Garfield en una ciudad semidesierta, de paredes interminables y puentes amenazantes, traspasaron lo fílmico para adentrarse en la realidad.
El público acompañara a Juno durante 90 minutos llenos de brillantes diálogos, vivos y llenos de chispa que respiran ingenio e ironía y la vez recogen el proceso de maduración personal de la adolescente.
“Videodromo” es un film visualmente potente, con escenas de gore bastante bien logradas, presentado un ambiente bastante opresivo, además ser una buena muestra de cine experimental, que con el tiempo a pasado a ser un film de culto””
Una película a la que hacen un flaco favor las exageradas críticas positivas que ha recibido, ya que lo que prometen como excepcional obra maestra deja frío al espectador. La película es buena, sí, pero exageran quienes comparan a Bardem con Lecter.
El “”Renacer”” de Ridley Scott, nos llega con un film absorbente y nos muestra con una ambientación clásica, una gran historia de policias y gangsters al más puro estilo americano.
Es una buena película pero no es la joya que nos han estado vendiendo. Está totalmente dominada por el personaje interpretado magistralmente por Javier Bardem. Sin él, la película pierde bastante.
La película es para vivirla, no para analizarla. Sus actuaciones están preñadas de una verdad tan potente que la película se contagia de una sensación de autenticidad que es su verdadero triunfo. La banda sonora es inolvidable.
Hombres sin rostro (la escasa iluminación induce tal efecto), solo maquinaria de trabajo, perfiles que se hacen uno con el monstruo que excava la tierra en busca de negra sangre. En medio del infierno, el falso profeta y el perdedor vengativo. Alegor
Una suerte de western moderno, una revisitación en clave de homenaje al genéro con un fuerte poso melancólico y grandes guiños al cine de Sam Peckinpah.
“Murder, My Sweet”, nuevo misterio para Philip Marlowe y gran éxito para la RKO, fue considerada por la Nouvelle Vague como el prototipo de película de cine negro.
Zombie da al traste con la máxima “”segundas partes nunca fueron buenas””, y consigue con su segunda pelicula lo que pocos directores logran incluso a la cuarta o quinta: establecer de forma firme las bases de su propio lenguaje como director.