Batman
Batman está llena de secuencias memorables y, de nuevo, repleta de la imaginería de Burton y de su sentido del humor.
Batman está llena de secuencias memorables y, de nuevo, repleta de la imaginería de Burton y de su sentido del humor.
Excelente film de los hermanos Coen, esta vez con menos humor del acostumbrado, pero lleno de imaginativas y deslumbrantes pinceladas, combinando varios géneros en uno.
Paisajes solitarios, extraños personajes, hechos cotidianos brutalmente interrumpidos por actos de violencia que cortan la respiración se suceden a un lento ritmo idóneo para describir minuciosamente cada acción
La gigantesca interpretación de Anamaria Marinca nos sumerge por completo en este drama, en ocasiones melodrama, de emociones, a ratos contenidas, y de planos secuencia excelentes. No me olvidaré tampoco de Vlad Ivanov.
El resultado final es un experimento con el sabor que dejan los productos que se elaboran con mimo, con el propósito de hacer bien las cosas.
La mejor película del año… si no fuera por su repentino, inesperado y hasta experimental desenlace.
Película erótica sobre una mujer que quiere triunfar en el negocio de el sexo en Las Vegas. Como película resulta excesivamente floja.
Como si supiera que iba a ser su último largometraje, Mizoguchi hizo un eficaz ejercicio de recapitulación de toda su filmografía, repleta de excelentes retratos femeninos.
Aunque simplemente merezca la pena por la actuación, a mi me merece esa pena para disfrutar de esta gran película
La cámara se sitúa de tal forma que parece espiar a los protagonistas mientras ellos observan escaparates sin vida o peleas callejeras…
Un Burton, macabro, violento, oscuro ante un cuento bonito y cruel que no dejará indiferente a nadie, aunque no lo creas y no lo quieras te introduce en la película y acabas siendo un personaje de ésta, durante su proyección y posterior a ella.
Cloverfield tiene visos de futura obra maestra, de modélica reformulación del lenguaje cinematográfico, incentivo para reflexionar sobre nuestra relación con la realidad. No, el cine no ha muerto.
Una cinta para los que disfrutaban con la violencia poco sutil de antaño condimentada con los ríos de sangre del presente.
Os aseguro, bien aseguro, que saldréis del cine ilusionados, satisfechos y con la sensación de haber presenciado una película sencillamente preciosa, llena de personalidad y gracia.
Pues quien aspire a ver una charcutería de miembros amputados puede olvidarse ya que nos encontramos con una gran sorpresa en forma de un notable filme psicológico.
El fin justifica los medios.
Película sobre dos serpientazas que persiguen a través de la historia a una mujer para convertirse en dragón, el que la mate. Efectos especiales de cabo a rabo, explosiones, bichos por todos los lados, luchas imposibles, etc. ¿Argumento? ¿Qué más da?
No defrauda en nada: es lo que te esperas, ni más ni menos. Los que esperábamos con ansias la película nos va hacer pasar una muy buena hora y media en la butaca del cine. Eso sí, no busquéis el “”por qué”” de las cosas. Miradla y disfrutadla.
La película va cogiendo interés mientras va avanzando la trama, sobre todo gracias a unas elipsis muy bien conseguidas que hacen que parezca que la historia esté contada en tiempo real.
Un obra de culto aunque algo lenta en su ejecución, que se sitúa directamente junto ‘The Rocky Horror Picture Show’ y ‘El fantasma del Paraíso’ en cuanto a musicales bizarros se refiere.