Frente a las ya clásicas “comedietas de cama” –dirigidas por los mismos e interpretadas por los mismos, con la única finalidad de justificar y de cobrar subvenciones estatales y con la clara intención de insultar a los cinéfilos- es posible que, de v
El debut en el largo de Rodrigo Cortés me recuerda, por la elegante factura, a En la ciudad sin límites. El director rueda valiente, sin miedo y con un actor en estado de gracia hiperactivísimo que se come la pantalla. A jugaaaaaaaaar! (Joaquín Prat
Mario Bava dirigió en 1968 esta adaptación del personaje, un clásico del cómic italiano de los años sesenta. Los primeros 25′ son geniales. Yo quiero ser Diabolik.
Icíar Bollaín nos cuenta una pequeña gran historia llena de fuerza que emocionará al espectador por su veracidad y la sencillez de la puesta en escena.
Básicamente, la historia de dos personas en apariencia diferentes en una cultura y en una ciudad también diferente: Tokio. Cuando vi las primeras imágenes de esta película, me quedé realmente impresionada con la sensación de soledad, de estar “fuera
Gran película, altamente recomendable y que quedará en los anales del séptimo arte como un clásico.
El duelo interpretativo que llegan a entablar las actrices protagonistas, la probada melomanía del director de “Shine” y la impecable adaptación del guión, terminan haciendo de “Sin Reservas” una receta cinematográfica “comme il faut”.
El espectador promedio queda advertido: si se tiene un poco de paciencia con su peculiar ritmo de narración y con su deliberada dosificación del horror, uno se encuentra de bruces con uno de los estrenos de género más interesantes de lo que llevamos
No es exagerado decir que esta película (hasta cierto punto) hace por el survival horror lo que en su momento hizo Shaun of the Dead (2004) por el género zombi.
Hará las delicias de los buenos amantes de las conversaciones, de las historias algo frikis y del buen cine, ya que si algo sabe hacer Tarantino (hasta el momento), es buen cine.
Diálogos que se quedan en la memoria, un personaje no sólo gracioso, también simpático y humano, y unas cuantas escenas tan memorables como la del baile en la cocina.
Cuenta con todos los ingredientes básicos para obtener como resultado una comedia romántica al uso. Una película sincera que no promete más que lo que da y que funciona.
Viendo como está el panorama nacional hoy, al menos te ríes un rato y se te olvida la fotografía, que es un poco chabacana. Me ha gustado.
El film es no una simple reflexión acerca de la muerte sino la presentación, segundo a segundo, de la muerte misma.
Una de las más divertidas caspas de los 80. Entretenimiento puro y duro al que no se le debe pedir grande expectativas cinematográficas.
Es una película que merece la pena ver y que con el tiempo se convertirá en un film de culto.
Más que recomendable cinta de acción. Greengrass imprime el ritmo adecuado, la trama no pierde el tiempo en asuntos inútiles y Damon, en su papel, ejerce de héroe de acción moderno con sobriedad, sin excesos. Tampoco creo que supiera.
Es una película a la que no hay que pedirle peras al olmo, simplemente entusiasma a los amantes del musical e intenta hacerse con la sonrisa del pobre que tiene que acompañar a la que le gusta este tipo de películas.
Película S con mujeres de verdad, de cuando la silicona se ponía en las juntas y no en las tetas. Para descojonarse de risa un rato. De temas sexuales no hablo, que mi niña me regaña luego.
Escenas de acción sin respiro con un actor en forma a pesar del paso de los años, con un guión contundente, es un autentico disfrute volver a sentir las desventuras del genial personaje de nuevo en acción aunque con menos pelo y más arrugas.