Hijos de los hombres
Como película de ciencia-ficción es correcta, entretenida a ratos, pero deviene pronto en lo que es: una metáfora reflexiva, en ocasiones poética.
Como película de ciencia-ficción es correcta, entretenida a ratos, pero deviene pronto en lo que es: una metáfora reflexiva, en ocasiones poética.
Themroc es una especie de sátira “antisocial”, nos muestra como una persona se enfrenta a un sistema, y como este sistema quiere eliminarlo, quiere esconderlo. Cine anarquista.
Se la acusó de demasiado larga cuando la corta vida del conquistador daría, como mínimo, para una miniserie.
Tene un guión muy bueno, de esos con giros argumentales, puntos de vista múltiples, mucha acción, buenos diálogos y, muy importante, pocas pretensiones. Reinventando el cine negro.
Pausada, sin prisa pero sin baches como casi todo el cine francés, un thriller inteligente sin llegar a excluir al público, con un gancho en forma de vuelta de tuerca final.
Bañada en tintes siniestros a la vez que bufonescos, nos trasporta a un mundo en el que el mar y quienes lo pueblan dan vida a un universo con el cual soñar. Como en un libro de Stevenson, como en el buen cine de aventuras, lo importante es dar espec
Sus defectos quedan olvidados gracias a las interpretaciones, la maravillosa música y la brillante dirección de Kenneth Branagh.
El guión de Dalton Trumbo, sin fisuras, y rico en matices. Soberbios diálogos. Un filme que merece la pena ver por muchos motivos. Estupenda película, espléndidamente dirigida por John Frankenheimer.
Esto es un poema brutal, un canto excesivo y también precioso sobre el destino y sobre la vida a partir de muy pocos materiales y filmado con una ternura extrema
La mejor película de animación para toda la familia. ¿ Que es mucho ? No. Es la verdad. Y debería programarse habitualmente en colegios. Yo lo he hecho en el mío en varias ocasiones.
Película melodramática exacerbada quizás en demasía, con algún que otro golpe bajo incluido, pero de infinita sensibilidad y revelador de su mundo personal; un claro resumen tanto de su vida como de su personaje que demuestran a esta altura ser solo
Tiempos Modernos contiene uno de sus mejores -o quizás el mejor- comienzo de cualquiera de todos sus films. Chaplin demuestra en pocos minutos, la enajenación en que sumerge al hombre la industrialización y el uso desmedido de las propias máquinas.
Cuando era “nano” si me preguntabas cuales eran mis películas favoritas te contestaba sin pensarlo dos veces que el “Batman” de Tim Burton (otra gran joya visual) y esta primera película de Verhoeven. Casi como volver a mi infancia.
Lejos de la biografía al uso, convence por el perfil ‘real’ que esboza acerca de la artista Edith Piaf, cuyas canciones se convirtieron en himnos para diferentes generaciones.
Con el pedigrí que soporta Scorsese en sus espaldasor es difícil no comparar y juzgarlo. Solo se puede agregar que El Aviador, es otro ejemplo más de que estamos ante uno de los grandes del cine.
Algunos guiños la hacen muy divertida, rozando la parodia por actuaciones con toques Tarantinezcos. Justamente los actores -todos bien- hacen que parezca creíble lo increíble del guión. Los giros trillados de la trama y los personajes estereotipados
Un valioso título escamoteado por el régimen franquista. Una obra importante, estimulante, curiosa e interesante, que se nos hurtó en una época ya pasada pero siempre amenazante.
Un film innovador, excéntrico, irregular, magistral en sus dos últimos minutos y realmente sorprendente.
A lo largo de sus 160 minutos asistimos a un juego de gatos y ratones con una planificación ejemplar que peca quizás en exceso de las elipsis. Ni se te ocurra pestañear, que te lo pierdes.
El Resplandor no llega a ser una de sus obras cumbres, hasta se nos antoja una de las menos logradas. Es la única película en la cual él y su cámara, no son los verdaderos y únicos protagonistas.