Sólo Dios lo sabe
Una película realmente bella, amigos. Si no sienten nada contemplando las andanzas del cabo Allison, es que están muertos.
Una película realmente bella, amigos. Si no sienten nada contemplando las andanzas del cabo Allison, es que están muertos.
Conan el bárbaro era y es una gran película de aventuras, que dio a conocer al gran público el género de espada y brujería, bastante popular a lo largo de los 80 pero que parece desterrado de las carteleras para siempre.
La película es tremendamente emocionante. Una emotividad nacida del grandioso espectáculo que se está contemplando y que es potenciada por la excelente banda sonora. Pocas veces en un cine se pueden experimentar sensaciones tan intensas.
Con un gran reparto, una gran dirección y un guión excelente es sin duda uno de los mejores films de 2007, que nos muestra una nueva visión sobre las mafias y como un actor, Viggo Mortensen, se consagra entre los grandes.
¿Por qué esta gran película no tiene el reconocimiento que se merece en la ceremonia de los Oscar? Ésta es otra injusticia que tendría que solucionar Sweeney Todd
Un sólido guión, una buena interpretación de Ray Milland y el buen hacer de Roger Corman, hacen de esta película un ENTRETENIMIENTO en mayúsculas.
Qué clímax, que dúos musicales, qué puesta en escena. Éste es un Tim Burton sin adulterar que hará disfrutar de lo lindo a propios y extraños.
Espectáculo visual sin precedentes en forma de thriller violento, la obra de los hermanos Coen, se empapa de toda la potencia visual y narrativa expuesta en las cintas anteriores de dichos realizadores. De una belleza que asusta.
La cruda realidad de unos hombres que se gastan la paga de dos años en una noche y que no tienen más remedio que volver a embarcar para subsistir.
Una obra maestra de hora y media llena de violencia, humor negrísimo, geniales recursos cinematográficos, soberbias actuaciones, brillantes diálogos y una banda sonora típicamente tarantiniana. Esto es cine.
Se podría debatir durante horas sobre esta inmensa pelicula, pero lo justo es verla, contemplarla, admirarla y pensar, pensar en todo lo que encierra este pequeño cofre del tesoro.Venganza, odio, amor, lucha y superación en este clásico instantáneo.
Paul Greengrass demuestra, una vez más, que se puede hacer cine de acción de calidad e inteligente, un divertimento que no se olvida facilmente, y que nos pone en el lugar de unos de los heroes de acción del siglo veintiuno.
La luz que entra por las persianas se vuelve neblina por el humo de los cigarrillos y dibuja intermitentemente la silueta de los personajes que planean un crimen, o se aman a oscuras, o hacen las dos cosas a la vez.
A los cinco minutos de empezar a verla ya sabía que Argento había vuelto a lograrlo, ahí estaba de nuevo el cine que más amo.
Cuando Tati planifica hasta el mínimo detalle parece una victima más de aquello que denuncia.
Un momento de realidad. En definitiva, una tierna historia que nos recuerda porque se llama al cine “el séptimo arte”.
El acierto de Fernando Fernán-Gómez como director es respetar el espíritu paródico que la propia obra tenía en 1918, año en que se estrenó, y saber reirse de ese teatro rancio y tremendista que se hacía en la época.
Un soplo de aire fresco que recupera el horror de hondo calado en toda su plenitud.
Visconti se distancia del realismo para adentrarse en el simbolismo religioso. Esto le da al filme una categoría de obra maestra.
Un ejercicio cinematográfico de primera magnitud.