Camino es una experiencia que no se puede explicar ni con un millón de palabras, es buen cine, un verdadero drama que te destroza por dentro y te hace pensar en la suerte que tienes de poder vivir la vida.
Una película que podría haber llegado a más si no fuera por ese desenlace que parece haber sido escrito por otro guionista. El argumento es bueno, intrigante, divertido y ORIGINAL.
Estamos ante una auténtica rareza que bien podría haber parido el iconoclasta David Lynch, un juego fallido entre realidad y ficción que se sirve de la propia naturaleza dual del cine como marco en el que desarrollarse
Esta película hubiera llegado a los más alto si le hubiera añadido a todo esto un argumento a la altura. Lástima que hoy se pague más por unos buenos efectos especiales.
De nuevo la gran idea de hacer una película que parodie a otras a acabado de nuevo en un bodrio total.
Impactante, atrevida, quizás menos agresiva de lo esperado pero con un final imprevisible y brillante. Sólo por los diez minutos finales merece la pena verla.