Miss Potter
Miss Potter es un caramelo sobrevitaminado de azúcar: un insoportable ejercicio de melindroso ombliguismo emocional. Como meter la lengua en un tarro de mermelada. Y luego meterla otra vez...
Miss Potter es un caramelo sobrevitaminado de azúcar: un insoportable ejercicio de melindroso ombliguismo emocional. Como meter la lengua en un tarro de mermelada. Y luego meterla otra vez...
Entusiasmar no entusiasma y también presenta sus fallos (demasiado metraje, diálogos forzados...) pero es entretenida y cumple con su cometido de desperezar conciencias. Un dinero bien invertido.
Con unos altibajos de ritmo brutales, con una subtrama viral que nadie termina de comprender y un final que es puro delirio...
Eastwood se ha especializado en contar la muerte de una forma magistralmente conmovedora, emocionante, reflexiva, madura y tan cruda como poéticamente realista. Gracias, Clint, por seguir pariendo obras maestras.